• Revocan medidas que permitían al imputado defenderse en libertad y ordenan investigación judicial, mientras la Iglesia critica desigualdad en el sistema y exige reformas profundas.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El obispo emérito de San Pedro Sula, monseñor Ángel Garachana, lanzó fuertes cuestionamientos contra el sistema judicial hondureño al referirse al caso del exgerente de Koriun Inversiones, Iván Abad Velásquez Castro, señalando una aparente desigualdad en la aplicación de la justicia.
“¿Cómo es posible que tenga 25 millones para una fianza, mientras hay personas a quienes les robaron todo, incluso algunos han muerto por esa situación?”, cuestionó el religioso, evidenciando la indignación que ha generado el caso en distintos sectores.
Las declaraciones surgen en un contexto marcado por un giro en el proceso judicial. El juez del Juzgado de Letras Penal con Competencia en Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupción decidió revocar la medida cautelar que permitía a Velásquez Castro defenderse en libertad, tras un recurso de reposición presentado por el Ministerio Público.
En consecuencia, el imputado deberá permanecer en prisión preventiva, enfrentando cargos por lavado de activos, asociación para delinquir, tenencia ilegal de armas de fuego y desobediencia, en un caso de estafa que habría afectado a más de 30 mil personas.
El cambio de decisión ha generado aún más polémica, ya que el mismo juez que inicialmente otorgó la medida sustitutiva fue quien posteriormente la revocó, luego de que ya se había notificado a las partes que el acusado podría enfrentar el proceso en libertad.
El Ministerio Público sostiene que los hechos atribuidos a Velásquez Castro representan una grave afectación a la economía, el orden público y derechos fundamentales de la población hondureña.
En paralelo, la Presidencia del Poder Judicial ordenó una investigación urgente sobre las actuaciones judiciales en el caso Koriun Inversiones, así como en otros procesos de alto impacto, tras el controvertido cambio de medidas cautelares.
En ese contexto, Garachana también cuestionó la transparencia de las decisiones judiciales: “El juez quería hacer esto por justicia o por qué recibió una ayudita. La gente percibió que esa no era una manera justa”, expresó.
El líder católico advirtió que este tipo de casos profundizan la desconfianza ciudadana en las instituciones, especialmente cuando las víctimas —en su mayoría personas de escasos recursos— continúan sin recuperar su dinero.
“La gente pobre salió estafada y sigue sin recobrar su dinero, mientras otros tienen recursos para enfrentar procesos en libertad”, lamentó.
Finalmente, hizo un llamado a una transformación estructural del sistema judicial hondureño.
“Honduras necesita una reforma profunda del sistema judicial; ocupamos jueces con ética y moral”, concluyó.
El caso Koriun continúa generando presión pública y política, convirtiéndose en un símbolo del debate sobre justicia, corrupción y desigualdad en el país.





