Demandas por $15 mil millones amenazan las finanzas de Honduras, advierte exsubsecretario de Finanzas

0
179
  • Carlos Borjas alerta que los pasivos ocultos y los litigios en el CIADI podrían elevar la deuda pública a niveles “insostenibles” si no se negocian a tiempo.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

Honduras enfrenta una bomba fiscal de tiempo que aún no aparece plenamente reflejada en las cifras oficiales de deuda, pero que podría comprometer seriamente la estabilidad económica del país. Así lo advirtió el exsubsecretario de Finanzas, Carlos Borjas, al referirse a los pasivos contingentes y a los litigios internacionales ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI).

Borjas explicó que existen obligaciones que actualmente están registradas como compromisos, pero que pueden convertirse en deuda real dependiendo de cómo se resuelvan ciertos procesos legales.

“Hay deuda pública que está registrada como compromisos, pero hay otra deuda que se puede volver deuda real dependiendo de determinados eventos”, señaló.

El peso de las demandas internacionales

El exfuncionario precisó que, aunque Honduras enfrenta múltiples demandas laborales, estas son mínimas en comparación con los litigios internacionales promovidos por empresas contratistas y concesionarias.

“El Estado de Honduras ha sido demandado muchas veces en el ámbito laboral, pero esas demandas son insignificantes frente a las que han hecho contratistas y concesionarios ante el CIADI”, subrayó.

Según Borjas, el monto de estas demandas es alarmante.

“Las demandas ante el Centro Internacional de Arbitraje son cerca de 15 mil millones de dólares, lo que equivale a más del doble de los ingresos tributarios anuales del país”, detalló, advirtiendo que este volumen de reclamos representa un riesgo directo para la sostenibilidad fiscal.

Salida del CIADI agravó el problema

Borjas recordó que el actual gobierno decidió retirarse del CIADI bajo la idea de que eso permitiría evadir o frenar el pago de las demandas, pero aseguró que la estrategia ha tenido el efecto contrario.

“El gobierno se salió del CIADI creyendo que nos íbamos a abstener de pagar esa deuda, pero esa deuda va creciendo”, afirmó, al explicar que los procesos continúan y los intereses y reclamos siguen acumulándose.

De materializarse estos pasivos contingentes, el golpe para las finanzas públicas sería severo.

“Si la deuda actual ronda el 50 % del PIB, con esos pasivos convertidos en deuda real podría subir cerca del 60 %, y eso puede ser insostenible para Honduras”, alertó.

Llamado al próximo gobierno

Ante este panorama, Borjas hizo un llamado directo al gobierno entrante para que restablezca la seguridad jurídica y el diálogo con los inversionistas. En su criterio, una señal clave sería reincorporar a Honduras al CIADI.

“El nuevo gobierno debe promover volver a incorporarse al CIADI; eso daría una buena señal de seguridad jurídica a las inversiones nacionales e internacionales”, sostuvo.

El exsubsecretario destacó además el perfil del presidente electo, Tito Asfura, a quien calificó como un líder dispuesto a dialogar.

“Es un hombre de diálogo y sabe que este tema es clave; incluso en sus acercamientos con Estados Unidos ha sido abordado”, indicó.

Finalmente, Borjas advirtió que ignorar el problema no lo hará desaparecer.

“Hay que buscar arreglos que no afecten al país, porque si dejamos estas obligaciones de lado, esas demandas son una enorme cantidad de dinero y pueden ir creciendo día a día”, concluyó.

La advertencia es clara: los pasivos ocultos y los pleitos internacionales podrían convertirse en la mayor amenaza para las finanzas públicas hondureñas en los próximos años si no se actúa con rapidez y estrategia.