Anteriormente, el Ministerio de Asuntos Exteriores danés confirmó que el encuentro se había llevado a cabo el miércoles en Washington.
DINAMARCA.
(RT en Español)- El ministro de Asuntos exteriores de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen, afirmó este jueves que la primera reunión del grupo de trabajo entre altos cargos de EE.UU., Groenlandia y Dinamarca se desarrolló «en un ambiente y tono constructivos y hay nuevas reuniones previstas».
Anteriormente, la cartera confirmó en un comunicado que el encuentro se había llevado a cabo la jornada anterior en Washington «para debatir cómo se pueden abordar las preocupaciones estadounidenses sobre la seguridad en el Ártico respetando las líneas rojas del Reino».
«Ha ido bien y se ha desarrollado en un ambiente y un tono constructivos, y hay nuevas reuniones previstas», declaró Rasmussen a la prensa, añadiendo que, aunque los problemas aún «no se han resuelto», las cosas van por buen camino.
«Ahora hemos vuelto a lo que acordamos en Washington hace dos semanas. Después hubo un enorme descarrilamiento. Las cosas se agravaron, pero ahora hemos vuelto a la senda. Hoy soy un poco más optimista que hace una semana», aseguró.
Por otra parte, detalló que el diálogo busca «cumplir diferentes objetivos». «Por un lado, satisfacer los intereses de seguridad estadounidenses, que también compartimos. Y, por otro lado, respetar nuestras líneas rojas, que son nuestra soberanía e integridad territorial y el derecho del pueblo groenlandés a la autodeterminación», insistió.
En este sentido, afirmó que prevé que en los próximos días se lleven a cabo «varias reuniones» de este tipo. «Las cosas se intensificaron hasta alcanzar un nivel muy, muy alto. Ahora se han vuelto a calmar. La guerra comercial se ha suspendido. Ha quedado claro que el precio de seguir por ese camino era demasiado alto», aseveró.
- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lleva meses manifestando que su país necesita controlar Groenlandia, argumentando cuestiones de seguridad nacional e internacional. Su Administración no ha descartado utilizar, de ser necesario, la fuerza militar para apoderarse de la isla, uno de los tres territorios constituyentes del Reino de Dinamarca, que a su vez es miembro de la OTAN.

