- María José Sosa y Cossette López denuncian uso de datos personales y anuncian acciones legales
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La diputada María José Sosa se pronunció con firmeza luego de que sectores de la oposición llevaran a la palestra pública a su hija, así como a la hija de la consejera del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, además de referirse a la vida privada del ministro de Comunicación, José Argueta.
La parlamentaria advirtió que estos hechos configuran responsabilidades administrativas, civiles y penales.
A través de un pronunciamiento público, Sosa enfatizó que el uso, exposición o difusión de datos personales e imágenes de menores de edad, obtenidos directa o indirectamente mediante instituciones del Estado o con fines de intimidación o daño, constituye una grave violación a la ley.
“La política jamás puede convertirse en un espacio donde se normalice el ataque a niños y niñas. Quien ataca a un menor, pierde toda autoridad moral”, subrayó.
En un mensaje más amplio, la diputada señaló que, como madre, se vio obligada a alzar la voz tras la difusión “maliciosa e irresponsable” de información personal y fotografías de dos menores de edad, calificando el hecho no solo como moralmente reprochable, sino como una vulneración directa de los derechos fundamentales de la niñez.
Sosa reafirmó que desde su rol institucional no dará un solo paso atrás en la defensa irrestricta de la niñez hondureña, y advirtió que una sociedad que permite la instrumentalización política de niños y niñas renuncia a su futuro.
Cossette López anuncia acciones legales
Por su parte, la consejera del CNE, Cossette López, también reaccionó ante la reaparición pública del tema de la paternidad de su hija, lanzando un mensaje directo a quienes —según denunció— han buscado datos personales de menores para difamarlas.
López recordó que los sistemas del Registro Nacional de las Personas (RNP) son auditables y trazables, con usuarios plenamente identificables, y cuestionó que se utilicen esos mecanismos para indagar información de niñas que no son empleadas públicas.
“¿Qué hacen buscando datos de niñas? (…) Cuando eso hubiera contradicho sus difamaciones, no lo publicaron, porque lo único que les interesa es hacer daño”, expresó. La consejera advirtió que llevará el caso ante la Fiscalía de la Niñez y otras instancias, y lanzó un mensaje contundente: “Cuando los lleve, no vengan a hacerse las víctimas”.
Ambos pronunciamientos abren un nuevo capítulo de tensión política, pero también reavivan el debate sobre los límites éticos y legales de la confrontación pública, especialmente cuando involucra a menores de edad y el posible uso indebido de información obtenida desde instituciones del Estado.

