- Medida estará vigente del 25 al 27 de marzo y busca aliviar el gasto en transporte de las familias sin interrumpir el proceso educativo
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La Secretaría de Educación anunció la suspensión temporal de clases presenciales a partir de este miércoles 25 hasta el viernes 27 de marzo de 2026 en las ciudades con mayor concentración poblacional del país, como parte de las medidas para mitigar el impacto del alza en los precios internacionales de los combustibles.
De acuerdo con el comunicado oficial, la disposición aplica en aquellos centros educativos gubernamentales donde los estudiantes dependen del uso de transporte para trasladarse a sus centros de estudio.
«De la manera más atenta y en atención a las medidas impulsadas por el Gobierno de la República orientadas a mitigar el impacto del alza internacional de los combustibles en la población, esta Secretaría de Estado ha determinado instruir la suspensión temporal de clases presenciales», detalla el documento.
Las autoridades educativas explicaron que la medida tiene como objetivo contribuir a la economía de las familias hondureñas, reducir los costos de movilización diaria y, al mismo tiempo, garantizar la continuidad del proceso de enseñanza mediante alternativas no presenciales.
En ese sentido, se instruyó al personal docente a implementar estrategias virtuales y asignaciones académicas durante los días de suspensión, con el fin de evitar interrupciones en el aprendizaje de los estudiantes.
Asimismo, los directores departamentales deberán identificar y priorizar las ciudades donde se aplicará la medida, tomando en cuenta las condiciones de movilidad de los educandos.
Por su parte, el personal administrativo —incluyendo directores y secretarios— deberá continuar laborando de manera presencial en los centros educativos seleccionados, para asegurar que procesos como el nombramiento de docentes no se vean afectados.
La Secretaría de Educación también indicó que se dará seguimiento al cumplimiento de estas disposiciones y se deberán reportar oportunamente cualquier incidencia relevante durante el período establecido.
Con esta decisión, el Gobierno busca aliviar el impacto económico en los hogares hondureños ante el incremento en los combustibles, mientras intenta mantener la continuidad educativa en un contexto marcado por presiones económicas que afectan directamente a miles de familias en el país.




