- Unos 720 trabajadores a nivel nacional aseguran que han esperado una respuesta de las autoridades, pero si no hay solución esta semana podrían realizar acciones de presión en Tegucigalpa.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Alrededor de 720 empleados del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) denunciaron que llevan dos meses sin recibir el pago de sus salarios, situación que ha generado incertidumbre entre el personal que labora en distintas áreas de la institución a nivel nacional.
El representante de los trabajadores, Julio Pozo, explicó que, pese al retraso, los empleados decidieron dar un compás de espera a las autoridades para que se gestionara el desembolso de los fondos correspondientes.
Sin embargo, señaló que consideran que el plazo ha sido suficiente y que el pago ya debió haberse efectuado.
“Alrededor de 720 empleados a nivel nacional son afectados por el no pago de salarios de dos meses. Hemos hecho un compás de espera a las autoridades, pero consideramos que ya era tiempo necesario para haber dado trámite al pago”, manifestó el dirigente.
Pozo detalló que los trabajadores han mantenido comunicación con la gerencia administrativa de la institución y con el viceministro de Salud, Miguel Castillo, con el objetivo de buscar una solución a la problemática.
No obstante, indicó que hasta el momento no se ha concretado una respuesta que permita resolver el atraso salarial.
Ante esta situación, los empleados anunciaron que están programando una reunión para el próximo jueves a las 8:00 de la mañana en Tegucigalpa, donde esperan recibir una postura oficial por parte de las autoridades.
El representante de los trabajadores advirtió que, si no obtienen una respuesta concreta, podrían considerar medidas de presión para exigir el pago de los salarios pendientes.
“Si no tenemos una respuesta, esperamos no llegar al extremo de realizar un plantón, pero es una medida que se podría tomar si continúa el retraso en los pagos”, señaló.
Los empleados reiteraron el llamado a las autoridades para que se agilicen los procesos administrativos y financieros que permitan cancelar los salarios adeudados, ya que aseguran que la falta de pago está afectando la estabilidad económica de decenas de familias vinculadas al SANAA en diferentes regiones del país.




