- El presidente asume control directo del sector, anuncia fideicomiso, medicinas en todo el país y auditorías abiertas para garantizar transparencia
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Con un discurso marcado por la fe, el compromiso político y un mensaje de esperanza, el presidente de la República, Nasry Asfura, aseguró que Honduras experimentará un cambio real en el sistema de salud en un plazo máximo de dos años, tras la aprobación del decreto de emergencia sanitaria por parte del Congreso Nacional de Honduras.
—“Hoy es 3 de febrero, Día de la Virgen de Suyapa. En un año, año y medio, máximo dos años, ustedes me van a contar cómo cambió la salud en Honduras”, expresó el mandatario, al agradecer el respaldo mayoritario del Legislativo que permitió la aprobación del decreto con 93 votos a favor.
Asfura destacó el apoyo de las bancadas del Partido Liberal, Partido Nacional, PINU y Democracia Cristiana, así como la abstención de Libre, señalando que ese gesto evidencia que, cuando se trata de la salud del pueblo, es posible alcanzar consensos políticos.
—“Quiero agradecer a todos los que votaron a favor, y también a Libre, que se abstuvo y no votó en contra. Eso demuestra que cuando se trata de la salud del pueblo podemos unirnos”, afirmó.
El presidente asume el control del sector salud
En su intervención, el jefe del Ejecutivo anunció que asumió personalmente la conducción del sector salud, convirtiéndose en su propio ministro, con el objetivo de dar seguimiento directo a cada decisión y acelerar las transformaciones urgentes.
—“Sé mi trabajo, sé lo que tenemos que hacer y por eso tomé el reto de ser yo el responsable. Voy a estar permanentemente con el equipo revisando todo, porque no les voy a fallar”, aseguró.
“En año y medio verán el cambio”
Para ilustrar la gravedad de la crisis sanitaria, Asfura relató el caso de un jardinero del cementerio de Suyapa que lleva más de un año esperando dos cirugías, una situación que —dijo— refleja la realidad de miles de hondureños.
—“Eso es lo que tenemos que cambiar. No puede ser que la gente espere años para una operación”, lamentó.
El mandatario recordó que el deterioro del sistema de salud no es un problema reciente, sino el resultado de décadas de abandono, aunque sostuvo que ahora existe una oportunidad real para una transformación estructural.
Fideicomiso para equipar y mantener hospitales
Asfura explicó que el decreto de emergencia permitirá reactivar un fideicomiso con el Banco de Occidente, que no solo se utilizará para la compra de medicamentos, sino también para equipar hospitales públicos, dar mantenimiento permanente a los equipos médicos y garantizar su reposición en caso de daños.
—“De nada sirve comprar equipos nuevos si no se les da mantenimiento. Este fideicomiso va a garantizar que eso no vuelva a pasar”, señaló.
Asimismo, anunció la creación de un sistema nacional de precios estandarizados, de manera que una cirugía tenga el mismo costo en Tegucigalpa, San Pedro Sula o Catacamas, eliminando discrecionalidades y desigualdades.
Medicinas disponibles en todo el país
Otro de los cambios anunciados es la ampliación de la red nacional de dispensación de medicamentos, lo que permitirá que los pacientes puedan retirar sus recetas en cualquier farmacia del país, sin necesidad de trasladarse largas distancias.
—“No es justo que alguien tenga que viajar desde un municipio lejano a una gran ciudad solo para buscar medicina. Eso se va a acabar”, prometió.
Transparencia y auditoría permanente
El presidente reiteró que el manejo de los recursos estará blindado con auditorías internas y externas, y que el proceso será supervisado por el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), el Tribunal Superior de Cuentas y el Ministerio Público.
—“No tenemos nada que esconder. Un banco con 70 años de prestigio no se va a jugar su nombre. Vamos a demostrar que sí se puede hacer bien”, subrayó.
Emergencia mientras se construyen nuevos hospitales
Finalmente, Asfura reconoció que el decreto es una medida temporal de emergencia, mientras se concluye la construcción de ocho nuevos hospitales y se fortalece la red hospitalaria existente, incluyendo el Hospital Escuela, Mario Catarino Rivas, Leonardo Martínez y el Hospital del Tórax.
—“La política pública de salud es responsabilidad del Estado, pero hoy estamos en emergencia nacional, y eso es lo que vamos a atacar de frente”, concluyó.
Con esta promesa, el presidente Nasry Asfura apuesta su capital político a uno de los temas más sensibles para la población hondureña: devolverle dignidad, eficiencia y esperanza al sistema de salud, en un plazo que calificó como histórico.

