Entre dolor y reclamos: Honduras recibe los restos de la exmagistrada Miriam Barahona

  • Familia exige justicia y señala a funcionarios por presunto daño durante el proceso electoral

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

En medio de escenas de profundo dolor y consternación, este martes arribaron a Honduras los restos mortales de la exmagistrada del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), Miriam Barahona, quien falleció recientemente tras enfrentar una prolongada enfermedad.

El féretro de la profesional del derecho fue recibido en la Fuerza Aérea por familiares y allegados, quienes, entre lágrimas y muestras de pesar, le dieron el último adiós.

El momento estuvo marcado no solo por el duelo, sino también por fuertes declaraciones de su padre, José Antonio Barahona, quien expresó indignación y exigió justicia.

“Pido cárcel para el fiscal”, manifestó con visible dolor, al tiempo que aseguró que nunca olvidará a quienes, según él, le hicieron daño a su hija durante el proceso electoral.

En ese sentido, señaló directamente al magistrado Mario Morazán y al fiscal general suspendido Johel Zelaya, a quienes responsabiliza por las afectaciones que —afirma— sufrió la exmagistrada.

Tras su llegada al país, el cuerpo de Barahona será trasladado a la sede del Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal, donde se le rendirá un homenaje póstumo. Posteriormente, será llevado a una funeraria de la capital para su velatorio.

Se informó que será el miércoles cuando se realicen las honras fúnebres y su sepelio en Tegucigalpa, donde familiares, amigos y figuras del ámbito político y jurídico le darán cristiana sepultura.

Miriam Barahona padecía una enfermedad desde hacía aproximadamente tres años. Su estado de salud la llevó a trasladarse a Estados Unidos, donde permanecía bajo tratamiento médico. Sin embargo, el pasado lunes se confirmó su fallecimiento, generando reacciones en distintos sectores del país.

La muerte de la exmagistrada no solo enluta al sistema electoral hondureño, sino que también reabre el debate sobre las tensiones y conflictos que marcaron el reciente proceso electoral, ahora acompañados de señalamientos que podrían escalar en el ámbito político y judicial.

El caso deja un ambiente de duelo mezclado con reclamos de justicia, mientras la familia de la exmagistrada insiste en que su muerte no debe quedar al margen de las responsabilidades que, a su juicio, marcaron sus últimos años de vida.

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