- El mandatario señala que el apoyo supera los 49 millones de lempiras semanales y admite el impacto en el bolsillo de los hondureños.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El presidente Nasry Asfura, advirtió que mantener el subsidio a los combustibles se vuelve cada vez más difícil para las finanzas del Estado, al tiempo que reconoció el fuerte impacto que el alza de precios tiene en la economía de los hondureños.
El mandatario detalló que solo el más reciente incremento en los carburantes implica un desembolso de aproximadamente 49 millones de lempiras semanales, recursos que —según explicó— deben ser redirigidos desde otras áreas prioritarias.
“Son 49 millones de lempiras semanales en apoyo de combustible… eso significa menos educación, menos salud”, expresó.
Presión sobre las finanzas públicas
Asfura subrayó que estos fondos provienen de los impuestos, por lo que el subsidio no representa un gasto aislado, sino una reasignación de recursos que impacta directamente en otros sectores.
“Al final son impuestos, ningún privado lo paga”, enfatizó.
El gobernante dejó entrever que, aunque la medida busca aliviar el costo inmediato para la población, su sostenibilidad en el tiempo es limitada debido a la carga fiscal que representa.
Reconoce impacto en los hogares
Pese a las restricciones presupuestarias, Asfura reconoció que el aumento en los combustibles afecta directamente el bolsillo de los ciudadanos, elevando el costo de vida.
“También tengo que ser consciente de que esto está impactando en la bolsa de cada hondureño”, manifestó.
Ajustes y medidas de austeridad
En ese contexto, el presidente aseguró que su gobierno realiza esfuerzos para equilibrar la situación, incluyendo la reducción de instituciones del Estado y la contención del gasto público.
“Estamos haciendo un esfuerzo… dejando de gastar lo que no tenemos”, afirmó.
Estas acciones, según explicó, forman parte de una política de austeridad orientada a sostener medidas de alivio sin comprometer aún más las finanzas nacionales.
Debate sobre subsidios
Las declaraciones del mandatario se producen en medio de un contexto de constantes alzas en los precios de los combustibles, lo que ha reactivado el debate sobre la viabilidad de los subsidios y las alternativas para mitigar el impacto económico.
Mientras el Gobierno intenta mantener un equilibrio entre apoyo social y sostenibilidad fiscal, expertos advierten que la presión sobre el presupuesto podría obligar a replantear estas medidas en el corto plazo.




