• El internacionalista Graco Pérez considera acertada la nominación del excanciller, aunque insiste en respetar la ley del servicio exterior, el escalafón diplomático y procesos rigurosos de selección para fortalecer la política exterior hondureña.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El experto en derecho internacional, Graco Pérez, calificó como “una decisión acertada” la nominación de Roberto Flores Bermúdez como embajador de Honduras en Washington, aunque cuestionó que la información trascendiera públicamente antes de confirmarse el beneplácito del gobierno de Estados Unidos.
Pérez recordó que Flores Bermúdez posee amplia trayectoria diplomática, al haber sido canciller de la República, representante de Honduras en Washington y funcionario en misiones diplomáticas en Europa, lo que —a su juicio— respalda su perfil para el cargo.
No obstante, señaló que el procedimiento diplomático exige discreción hasta que el país receptor confirme la aceptación oficial del nombramiento.
“Se solicitó su beneplácito al gobierno de Estados Unidos. Yo creo que no debió haber trascendido esta noticia hasta que ya se le otorgue, pero esperamos que, en caso de confirmarse, se rodee de un buen equipo que lo apoye”, expresó.
El especialista también subrayó la necesidad de aplicar plenamente la Ley del Servicio Exterior y fortalecer el escalafón diplomático para mejorar los resultados de la política internacional hondureña, especialmente en la atracción de inversiones.
En ese sentido, abogó por procesos minuciosos de selección de embajadores y metas claras de desempeño para las representaciones diplomáticas.
“A los embajadores hay que ponerles metas que tienen que cumplir, de esa forma justificarán su presencia en el exterior”, indicó, señalando además que una de sus funciones clave debe centrarse en promover inversión y mejorar la imagen del país, mientras que los cónsules deben priorizar la protección de los migrantes.
Pérez también consideró necesario fortalecer las relaciones con regiones estratégicas como Europa, Japón, Corea del Sur y, eventualmente, Taiwán, al tiempo que cuestionó que la función diplomática en Honduras se haya visto afectada durante años por padrinazgos políticos en la designación de cargos.
Finalmente, reconoció la experiencia tanto de la canciller Mireya Agüero como del propuesto embajador Flores Bermúdez, pero insistió en que el país debe abrir mayores oportunidades a nuevas generaciones de diplomáticos que representen el relevo en el servicio exterior hondureño.

