FOSDEH advierte que acuerdos con el FMI no han generado cambios estructurales y solo sostienen una “estabilidad frágil”

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  • El organismo señala que Honduras sigue acumulando convenios sin transformar pobreza, desigualdad, corrupción y migración

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

El Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH) advirtió este viernes que los sucesivos acuerdos firmados entre el Gobierno hondureño y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han sido insuficientes para provocar los cambios estructurales que el país necesita, limitándose a mantener una estabilidad macroeconómica que no se traduce en bienestar social.

En un pronunciamiento emitido ante la visita de la misión del organismo internacional este 20 de febrero de 2026, el FOSDEH reflexionó que, “convenio tras convenio”, Honduras ha acumulado compromisos, metas e indicadores sin lograr transformar las causas profundas de la pobreza, la desigualdad y la precariedad institucional.

Migración como síntoma estructural

El organismo privado señaló que uno de los resultados más evidentes y dolorosos de esta falta de transformación es la migración masiva, que describió como una respuesta social ante la falta de oportunidades, el debilitamiento del ingreso real y la precariedad de las condiciones de vida.

“El país no puede seguir administrando la estabilidad macroeconómica como si fuese sinónimo de desarrollo”, enfatiza el documento, al tiempo que reconoce la importancia del diálogo técnico con el FMI, pero advierte que la estabilidad sin transformación productiva, integridad pública y fortalecimiento democrático resulta frágil y socialmente insostenible.

Problemas estructurales sin resolver

A partir de la experiencia acumulada en distintos convenios, el FOSDEH subrayó que cualquier revisión o renegociación con el FMI debe partir de problemas estructurales que continúan sin corrección suficiente:

  • Dependencia de remesas: La sostenibilidad macroeconómica —según el análisis— continúa descansando más en las remesas que en la capacidad productiva y exportadora del país, lo que profundiza vulnerabilidades externas.
  • Presupuesto sin enfoque de desarrollo: El presupuesto público no se ha consolidado como instrumento de desarrollo, sino que en muchos casos ha operado como mecanismo de poder, con asignaciones discrecionales, sin metodología técnica consistente y con facilitaciones que abrieron espacios a la corrupción.
  • Debilidades en control y transparencia: La opacidad y la discrecionalidad han facilitado patrones repetidos de corrupción, erosionando la confianza ciudadana y reduciendo el impacto del gasto público.
  • Fragilidad democrática: La debilidad institucional y la exclusión social limitan la capacidad del Estado para garantizar derechos, cohesión social y oportunidades, especialmente a la población empobrecida.

“Seguir con el Fondo y no caer más profundo en el fondo”

En su posicionamiento, el FOSDEH planteó la necesidad de una revisión profunda de los acuerdos técnicos suscritos a lo largo de los años, advirtiendo que Honduras no debería continuar acumulando convenios que sostienen equilibrios macroeconómicos sin modificar las estructuras que reproducen desigualdad y migración.

“El resto de las consideraciones técnicas que convenio tras convenio se acuerda, requiere de una revisión a fondo, para seguir con el Fondo y no caer más profundo en el fondo”, cita el documento.

Finalmente, el organismo reiteró que la experiencia confirma que la estabilidad económica sin integridad pública, sin democracia efectiva y sin transformación productiva es de corta duración y no garantiza desarrollo sostenible.