Gobierno confronta al Colegio Médico por paros: Salud denuncia “presión interna” y advierte impacto directo en pacientes

  • Viceministro Eduardo Midence acusa contradicción del gremio y alerta que suspensión de servicios empuja a miles hacia la atención privada

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

La tensión en el sistema sanitario hondureño escaló este día luego de que el viceministro de Salud, Eduardo Midence, calificara como “lamentable y preocupante” la convocatoria a nuevas asambleas informativas por parte del Colegio Médico de Honduras, al considerar que estas acciones están afectando directamente la atención a la población.

El funcionario rechazó que exista persecución desde la Secretaría de Salud hacia el personal médico y aseguró que, por el contrario, hay presiones internas dentro del gremio.

“No ha existido persecución de parte de Salud; la persecución es más bien de parte del Colegio Médico, que amenaza a los colegas que no participen en asambleas informativas”, afirmó.

Contrataciones bajo revisión

Midence también se refirió a la situación de al menos 420 médicos que, según explicó, no cuentan con el sustento documental necesario para su contratación. Indicó que se les ha ofrecido la posibilidad de reiniciar el proceso, pero dejó claro que no se tomarán decisiones bajo presión mediática.

“No podemos contratar a alguien si no tenemos una estructura administrativa y un presupuesto aprobado”, enfatizó.

“Contradicción” en el sector salud

El viceministro cuestionó lo que calificó como una incoherencia dentro del sector sanitario, señalando que los mismos actores que durante años exigieron reformas profundas ahora están contribuyendo a paralizar los servicios públicos.

“Quienes antes demandaban soluciones inmediatas, hoy interrumpen la atención que el Estado tiene la obligación de brindar”, expresó, en referencia a los paros y bloqueos derivados de las asambleas.

Riesgo de empujar a la privatización

Uno de los puntos más críticos señalados por Midence es que estas medidas de presión estarían obligando a miles de hondureños a recurrir a servicios privados, pese a que muchos sectores rechazan la privatización de la salud.

Según advirtió, la suspensión de consultas, cirugías y la atención de emergencias en hospitales públicos tiene un alto costo humano, especialmente para los sectores más vulnerables que deben asumir gastos fuera del sistema estatal.

Impacto en pacientes y familias

El funcionario alertó que las interrupciones ya se reflejan en consultas suspendidas, cirugías pospuestas y emergencias sin atención oportuna, lo que termina afectando directamente a las familias hondureñas.

“Detrás de estas acciones hay un costo humano alto”, subrayó, al tiempo que hizo un llamado a la reflexión dentro del gremio médico.

Gobierno insiste en diálogo

Pese al conflicto, Midence reiteró que el Gobierno mantiene abiertos los canales de diálogo para atender las demandas históricas del sector salud. Sin embargo, dejó claro que no se permitirán medidas que pongan en riesgo el derecho a la salud.

“La salud no es una opción, es una obligación del Estado”, concluyó.

El enfrentamiento entre autoridades y el gremio médico vuelve a poner en evidencia la fragilidad del sistema sanitario hondureño, en un contexto donde las decisiones institucionales tienen un impacto inmediato en la vida de miles de ciudadanos.

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