• Subsidios a energía, gas y combustibles se mantendrán hasta abril de 2026, mientras el Ejecutivo asume control directo de la crisis en salud pública
TEGUCIGALPA, HONDURAS.
El Gobierno del presidente Nasry Asfura anunció este martes la prórroga de los subsidios a la energía eléctrica, el gas LPG y los combustibles, beneficios heredados de la administración de Xiomara Castro, como parte de una estrategia para aliviar la presión económica que enfrentan miles de familias hondureñas.
La extensión de los subsidios estará vigente hasta el 30 de abril de 2026, según informó el ministro de Comunicaciones, José Augusto Argueta, quien detalló que la medida se sustenta en los decretos ejecutivos 04-2026 y 05-2026, aprobados por el Ejecutivo.
Energía y gas: alivio para más de un millón de hogares
Con base en el decreto 04-2026, el presidente Asfura ordenó prorrogar en todas sus disposiciones el PCM-42-2025, instruyendo a la Secretaría de Finanzas a realizar las adecuaciones presupuestarias necesarias para subvencionar el 60% del pago a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
El beneficio alcanza a más de un millón de clientes residenciales con consumos iguales o menores a 150 kilovatios hora (kWh).
En cuanto al gas LPG, el subsidio también se mantiene como parte del paquete de medidas de contención del costo de vida, especialmente para los hogares de menores ingresos.
Combustibles: sin aumento hasta abril
El decreto 05-2026 declara medida extraordinaria en materia económica por razones de interés público, ratificando el PCM-04-2025 para reactivar su vigencia hasta el 30 de abril de 2026.
El objetivo, explicó Argueta, es enfrentar la tendencia alcista de los combustibles y mitigar su impacto negativo en la economía nacional.
“Es decir, no existirá aumento a los combustibles al prorrogarse este subsidio hasta el 30 de abril”, afirmó el secretario de Comunicaciones.
Salud: memorándum y control directo del Ejecutivo
En paralelo al anuncio económico, el presidente Asfura firmó un memorándum de entendimiento entre el Gobierno y la Fundación para el Desarrollo del Sur y la Fundación Medicina Para Todas las Personas, por un monto de 10 millones de dólares anuales —más de 1,000 millones de lempiras en cuatro años— destinados a medicamentos gratuitos.
La decisión se enmarca en un diagnóstico crítico del sistema sanitario. Con escasez de medicamentos, quirófanos fuera de servicio, mora quirúrgica de años e infraestructura deteriorada, el Ejecutivo considera que la salud pública atraviesa una situación límite que exige respuestas inmediatas y concretas.
Por ello, en su primer día de actividades, Asfura anunció que asumirá directamente la conducción de la política sanitaria, en un intento por revertir una crisis que, según el Gobierno, cobra vidas diariamente ante la falta de atención oportuna.
La prórroga de los subsidios y el viraje en salud marcan el inicio de una agenda que busca estabilidad económica a corto plazo y acciones urgentes en sectores sensibles, mientras el país observa si las medidas se traducen en alivio real para los hogares hondureños.

