- El nuevo gobierno repite prácticas de confrontación política que en campaña prometió evitar, mientras sectores reclaman propuestas concretas frente a los principales problemas del país.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
A menos de 45 días de haber iniciado el nuevo gobierno, la administración del presidente Nasry Asfura enfrenta críticas por centrar parte de su discurso público en señalamientos contra la gestión de la expresidenta Xiomara Castro, pese a que durante la campaña electoral autoridades del actual mandato aseguraron que no culparían al gobierno anterior por los desaciertos que pudieran surgir en su administración.
En los últimos días, diversos funcionarios han denunciado supuestos actos de corrupción y mal manejo de recursos públicos durante la gestión anterior, lo que ha dominado titulares en medios de comunicación y ha reavivado el debate político entre simpatizantes de ambos sectores.
El escenario actual ha generado cuestionamientos porque contrasta con la promesa del ahora presidente Asfura de no recurrir a la confrontación con administraciones pasadas como eje de su narrativa gubernamental.
Durante la campaña, esa postura respondía al cansancio de parte de la población ante años de confrontación política, particularmente durante la gestión de Xiomara Castro, cuando desde el oficialismo se cuestionaba constantemente al gobierno del expresidente Juan Orlando Hernández, al que calificaban como parte de “12 años y siete meses de narcodictadura”.
Denuncias y señalamientos
En este inicio de gobierno, las denuncias contra la administración anterior han abarcado diversos temas, entre ellos presunta sobrepoblación de personal en instituciones públicas, instalación de duchas en oficinas de exfuncionarios, así como cuestionamientos sobre el manejo de recursos en seguridad personal, alquiler de vehículos, gastos en servicios como salones de belleza y otras contrataciones.
También se han mencionado temas relacionados con contratación de médicos cubanos y la emisión de pasaportes vitalicios, asuntos que han sido utilizados como ejemplo de lo que funcionarios actuales califican como irregularidades administrativas.
No obstante, críticos del gobierno consideran que este enfoque ha dejado en segundo plano la presentación de propuestas concretas para atender los principales problemas del país.
Demandas de soluciones
Sectores de la sociedad civil señalan que, más allá del debate político, la población espera respuestas claras frente a temas prioritarios como seguridad, feminicidios, salud pública, desempleo, desarrollo humano, respeto a los derechos humanos, combate a la corrupción, educación, crisis energética y el impacto del costo de la canasta básica.
En ese sentido, expertos en política pública consideran que el comportamiento observado tanto en el actual gobierno como en administraciones anteriores refleja una dinámica recurrente en la política hondureña, donde los nuevos gobiernos suelen atribuir responsabilidades a sus antecesores en lugar de concentrarse en la implementación inmediata de soluciones.
Algunos analistas también sostienen que la situación podría estar vinculada a falta de preparación en gestión estatal y en la planificación de políticas públicas, lo que dificulta la transición hacia una agenda clara de gobierno.
Asimismo, otras voces consideran que el Partido Nacional no esperaba regresar al poder en este periodo, lo que explicaría que, a pocas semanas del inicio del mandato, aún se perciba un gobierno sin una hoja de ruta claramente definida para enfrentar los desafíos del país.
Mientras tanto, el debate político continúa intensificándose, en un contexto en el que diversos sectores insisten en que la ciudadanía espera menos confrontación y más soluciones concretas para los problemas estructurales que enfrenta Honduras.




