• El Estado asumirá cerca de L160 millones semanales para mitigar el impacto del petróleo internacional, pero los hondureños aún enfrentarán fuertes incrementos desde este lunes
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
En un intento por contener el impacto del alza internacional del petróleo, el Gobierno de la República anunció que volverá a asumir de forma temporal el 50 % del incremento en los precios de la gasolina regular y el diésel, una medida que busca aliviar parcialmente la carga económica de los hogares hondureños.
La disposición, oficializada mediante comunicado, entrará en vigencia a partir de este lunes 23 de marzo, misma fecha en la que se reflejarán nuevos aumentos en los precios de los combustibles a nivel nacional.
Aumentos siguen golpeando
Pese al subsidio estatal, los incrementos serán inevitables. Según lo detallado por las autoridades:
• Gasolina regular: registrará un aumento total de 9.94 lempiras por galón, de los cuales el Gobierno absorberá 4.97 lempiras, trasladando el resto al consumidor.
• Diésel: experimentará un incremento de 17.12 lempiras por galón, asumiendo el Estado 8.56 lempiras, equivalente al 50 % del alza.
El ajuste responde, según el Gobierno, al comportamiento del mercado internacional, influenciado por la crisis geopolítica en el Medio Oriente que ha disparado los precios del crudo.
Subsidio millonario y temporal
La medida representa un fuerte impacto para las finanzas públicas. Se estima que el Estado destinará alrededor de 160 millones de lempiras semanales para sostener este subsidio parcial, recursos provenientes de los impuestos de la ciudadanía.
Las autoridades subrayaron que este apoyo es de carácter temporal y se mantendrá únicamente mientras persista la volatilidad en los precios internacionales del petróleo.
Intento por proteger la economía
En el comunicado, el Gobierno enfatizó que la decisión busca proteger la economía de las familias hondureñas y reducir el efecto en la cadena productiva, especialmente en sectores sensibles al costo del transporte.
Asimismo, se reiteró que se continuará monitoreando el comportamiento de los mercados internacionales para adoptar nuevas medidas si la situación lo amerita.
Sin embargo, aunque el subsidio amortigua el impacto, la nueva escalada en los precios deja claro que el golpe al bolsillo de los hondureños continúa, en un contexto de creciente presión económica y dependencia de factores externos.




