• Informe de la FAO revela que el país supera el promedio regional y enfrenta desafíos estructurales mientras América Latina reduce el hambre por cuarto año consecutivo
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), advirtió que Honduras continúa entre los países de América Latina y el Caribe con mayores niveles de subalimentación, al registrar una prevalencia estimada de 14.8 % en el período 2022-2024, según el más reciente Panorama Regional de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición 2025.
El dato coloca a Honduras entre las naciones con cifras más preocupantes del continente, solo por debajo de Haití (54.2 %) y Bolivia (21.8 %), y por encima de Ecuador (12.1 %), evidenciando que el país aún enfrenta serias dificultades para garantizar el acceso regular a alimentos suficientes y nutritivos.
Contraste regional
Mientras Honduras mantiene una prevalencia de dos dígitos, otros países de la región muestran avances significativos.
México, por ejemplo, reportó una prevalencia de apenas 2.7 %, muy cercana al umbral mínimo de 2.5 % que utiliza la FAO para medir la privación crónica de energía alimentaria.
En la región, Brasil, Costa Rica, Guyana y Uruguay registraron niveles inferiores al 2.5 %, mientras que Argentina, Barbados, Colombia, Dominica y República Dominicana se situaron por debajo del 5 %.
En total, 19 países de América Latina y el Caribe presentaron prevalencias de subalimentación inferiores al promedio mundial en el último período disponible, según el organismo.
Honduras frente a un desafío estructural
El 14.8 % de subalimentación implica que miles de hogares hondureños no logran cubrir sus necesidades calóricas mínimas de manera constante. Esta situación suele estar vinculada a factores como pobreza, desempleo, inflación alimentaria, vulnerabilidad climática y limitaciones en la producción agrícola.
La FAO también reveló que en 2023 la inseguridad alimentaria moderada o grave afectó al 28.2 % de la población de América Latina y el Caribe, equivalente a 187.6 millones de personas. De ese total, 43.2 millones enfrentaron inseguridad alimentaria grave.
Para Honduras, donde amplios sectores rurales dependen de la agricultura de subsistencia y son altamente vulnerables a sequías e inundaciones, el reto no solo es reducir el hambre, sino fortalecer los sistemas agroalimentarios y mejorar el acceso a una dieta saludable.
El alto costo de alimentarse bien
Otro de los puntos de alerta del informe es el elevado costo de una dieta saludable en la región, estimado en 5.16 dólares por persona al día.
Para muchas familias hondureñas, cuyos ingresos están por debajo del promedio regional, este monto resulta inaccesible.
Paradójicamente, la FAO también advierte sobre una creciente prevalencia de sobrepeso y obesidad, fenómeno que convive con la subalimentación y que refleja desequilibrios en la calidad de la alimentación.
Debate regional en puerta
39ª Conferencia Regional para América Latina y el Caribe se celebrará del 2 al 4 de marzo en Brasilia, donde representantes gubernamentales analizarán los avances y desafíos en la lucha contra el hambre y la malnutrición, así como estrategias para transformar los sistemas agroalimentarios.
El encuentro será clave para países como Honduras, que deberán plantear políticas más efectivas para cerrar la brecha alimentaria y garantizar seguridad nutricional a su población.
Aunque América Latina ha logrado reducir el hambre por cuarto año consecutivo, las cifras evidencian que la recuperación no es homogénea.
En el caso hondureño, el desafío sigue siendo urgente y estructural: transformar la producción, fortalecer la protección social y garantizar que ningún hogar quede fuera del acceso básico a los alimentos.




