La Guardia Revolucionaria iraní anunció en la madrugada de este sábado dos nuevas oleadas de ataques contra Israel y objetivos estadounidenses en el golfo Pérsico, dos semanas después del inicio de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
En un comunicado recogido por las agencias iraníes Fars y Tasnim, el cuerpo de élite iraní aseguró haber disparado contra Beersheba, Navatim y el desierto del Negev en Israel. Posteriormente, informó de más ataques conjuntos con el grupo chií libanés Hizbulá contra el norte del país (Haifa, Galilea y Golan).
La Guardia Revolucionaria también dijo haber bombardeado con misiles la base estadounidense Al-Dhafra en Emiratos Árabes Unidos y haber atacado Al Udeid, la mayor base militar de Washington en Oriente Medio, situada en Catar.
El alcance de los ataques todavía no ha trascendido, aunque el Ejército israelí alertó en dos ocasiones que identificó misiles lanzados desde Irán. Posteriormente, aseguró que equipos de emergencia y de rescate estaban «operando en un punto de impacto» en el norte del país.
La ofensiva contra los países del Golfo Pérsico
El Ministerio de Defensa de Arabia Saudí reportó haber interceptado al menos ocho drones en las últimas cuatro horas.
Por su parte, el Ministerio del Interior de Catar ordenó la evacuación de zonas sin especificar como «medida de precaución temporal» hasta que «la amenaza disminuya».
Hace dos semanas que Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva conjunta contra Teherán, que terminó con la vida del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, y desencadenó un conflicto que no ha cesado en la región.
Irán ha respondido bombardeando Israel y los países del golfo sin cesar, igual que también se mantienen los ataques contra la república islámica.
El conflicto se ha extendido al Líbano, donde Hizbulá, respaldado por Irán, ha lanzado ataques de alcance limitado contra el norte de Israel, mientras que el Estado judío ha respondido con bombardeos sobre el sur del país, además de incursiones terrestres, y Beirut, la capital.
Desde el inicio de esta guerra, más de 770 personas han fallecido en Líbano y al menos 12 han perdido la vida en Israel. Además, también han muerto 14 soldados estadounidenses.
En Irán, no hay cifras actualizadas del número de víctimas desde el pasado 5 de marzo, cuando las autoridades reportaron 1.230 muertes.
Israel asegura haber destruido centro de investigación espacial
Por su parte, el Ejército israelí aseguró este sábado en un comunicado que, en el marco de sus últimos bombardeos a gran escala sobre Teherán, había destruido un centro «clave» para la investigación espacial y una planta de producción de sistemas de defensa aérea.
«Como parte de los ataques, las Fuerzas de Defensa de Israel destruyeron el principal centro de investigación espacial de la Organización Espacial Iraní, perteneciente a las fuerzas del régimen», se detalla en la nota castrense.
Además, se añade que, supuestamente, el centro albergaba «laboratorios estratégicos» utilizados para la investigación y el desarrollo de satélites militares con diversos fines, incluyendo «vigilancia, localización de objetivos y ataques guiados hacia objetivos en Oriente Medio».
Con información de EFE




