Irán y Estados Unidos concluyeron este sábado en Islamabad la primera fase de sus negociaciones directas con señales de «optimismo» y el intercambio de las primeras actas de acuerdo, según informaron a EFE fuentes diplomáticas.
«La primera fase de las negociaciones ha concluido y ahora las delegaciones se encuentran intercambiando las actas. Ambas partes se muestran optimistas sobre el resultado de las conversaciones», confirmó una fuente diplomática iraní bajo condición de anonimato.
La radiotelevisión estatal de Irán (IRIB) apuntó a la posibilidad de que se celebre una nueva ronda de contactos esta misma noche o durante la jornada del domingo, según una fuente cercana a la delegación de Teherán.
«Las conversaciones directas entre las delegaciones de Irán y Estados Unidos comenzaron a las 16:55 hora local (11:55 GMT) y se extendieron hasta cerca de las 19:00 (14:00 GMT), cuando se realizó un receso para la oración. Tras la pausa, el diálogo se reanudó y se mantiene en curso, interrumpido únicamente por una cena de trabajo entre los equipos negociadores», confirmó a EFE una fuente diplomática paquistaní.
Contacto directo entre EEUU e Irán
Las delegaciones de Estados Unidos e Irán mantuvieron este sábado su primer contacto directo bajo la mediación de las autoridades de Islamabad, según confirmó la Casa Blanca.
Un alto cargo estadounidense informó en un reporte oficial del departamento de prensa de la delegación que se trató de un encuentro «trilateral cara a cara» en el que también participó el país anfitrión.
La representación de Washington estuvo encabezada por el vicepresidente, JD Vance, acompañado por el enviado especial para misiones de paz, Steve Witkoff, y el asesor Jared Kushner, actual yerno de Donald Trump.
La delegación incluyó además al asesor de seguridad nacional de la Vicepresidencia, Andrew Baker, y al asesor especial para asuntos asiáticos, Michael Vance, junto a un «equipo completo de expertos estadounidenses» desplazados a la capital paquistaní.
Por la parte iraní, el liderazgo recayó en el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, y el ministro de Exteriores, Abás Araqchí.
Este careo supone el primer contacto directo y presencial entre Washington y Teherán desde la firma del acuerdo nuclear en 2015, y se sitúa como la reunión de más alto nivel entre ambas potencias desde la Revolución Islámica de 1979.
Según la agencia iraní Tasnim, expertos de ambos países, apoyados por equipos de seguimiento desde Washington, examinan ahora los flecos de la negociación, lo que podría dilatar el proceso más allá de la jornada única prevista inicialmente.
Islamabad blindada
Mientras la «Zona Roja» de la capital permanece bajo un blindaje militar sin precedentes, la mediación paquistaní intenta desbloquear el formato de las conversaciones para evitar que el actual «impasse» haga descarrilar el proceso antes de que se produzca el primer contacto directo entre Vance y Qalibaf.
La capital paquistaní amaneció este sábado bajo un estricto despliegue militar que ha paralizado el centro de la ciudad, en medio de una profunda incertidumbre sobre el formato que seguirá el primer día de negociaciones de paz entre las delegaciones de Estados Unidos e Irán.
Las calles de Islamabad se encuentran prácticamente desiertas, controladas por operativos de seguridad que han bloqueado los accesos a la «Zona Roja», el enclave que alberga las principales sedes gubernamentales y misiones diplomáticas.
En el interior de este perímetro se encuentra el hotel de cinco estrellas Serena, que según varios medios será el escenario de las negociaciones, mientras la prensa internacional aguarda en el cercano Centro de Convenciones Jinnah, sin que hasta el momento se haya hecho público el programa de la jornada ni el grado de acercamiento que mantendrán ambas delegaciones.
«El momento decisivo para buscar un alto el fuego permanente»
La llegada de ambas delegaciones supone un alivio también para Pakistán, principal mediador del conflicto que comenzó el pasado 28 de febrero, ya que el primer ministro, Shehbaz Sharif, ha llegado a asegurar que esta cumbre es «el momento decisivo para buscar un alto el fuego permanente».
Poco después del anuncio de la tregua el pasado miércoles, Israel lanzó contra el Líbano el que llamó su «mayor ataque» desde que comenzó la guerra, con cien ataques en diez minutos, que causaron la muerte de más de 300 personas y más de 1.100 heridos.
Irán reaccionó a esta ofensiva insistiendo en que el Líbano forma parte del acuerdo de cese de hostilidades pactado con Washington, una lectura respaldada por Pakistán.
Sin embargo, tanto Estados Unidos como Israel lo han negado, en un frente paralelo que tratará de abordarse la próxima semana, cuando Tel Aviv y Beirut mantengan negociaciones separadas en Washington.
Con información de EFE




