- Galenos y exfuncionarios cuestionan que adquirir un centro privado permita resolver la saturación del Hospital Escuela y el déficit de camas en la capital.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
La decisión del Gobierno de Nasry Asfura de avanzar en la posible compra de un hospital ya construido y equipado abrió un nuevo debate sobre la estrategia para enfrentar la saturación de los principales centros asistenciales de la capital.
El mandatario confirmó el jueves que su administración analiza adquirir un hospital que actualmente se encuentra en funcionamiento y que, según explicó, está ubicado en Comayagüela, con el propósito de trasladar parte de los servicios que actualmente concentra el Hospital Escuela.
La intención anunciada es llevar al nuevo centro la consulta externa y el servicio de emergencia, mientras el Hospital Escuela sería sometido a un proceso de remodelación y equipamiento para mejorar su capacidad de atención.
Sin embargo, la propuesta todavía no está exenta de interrogantes. El Gobierno no ha revelado públicamente el nombre del hospital ni el monto de la eventual adquisición, por lo que tampoco se conoce cuál sería exactamente su capacidad instalada ni cuántas camas podría aportar al sistema público.
Matheu cuestiona capacidad de los hospitales privados
El exministro de Salud José Manuel Matheu cuestionó que la adquisición de un hospital privado pueda representar una solución significativa al déficit de camas que enfrenta Tegucigalpa.
Matheu sostiene que los hospitales privados de la capital tienen una capacidad limitada y aseguró que incluso los centros privados más grandes que conoce rondan entre 30 y 34 camas, por lo que puso en duda que la compra de uno de ellos pueda responder a la magnitud de la demanda que soporta el Hospital Escuela.
El exfuncionario también volvió a cuestionar los proyectos hospitalarios impulsados durante la administración anterior y particularmente las obras de Santa Bárbara, Ocotepeque y Salamá.
En este punto, Matheu ha planteado que los organismos de investigación deberían revisar las dimensiones de esas construcciones y comparar sus áreas y costos con hospitales de características similares construidos recientemente en otros países de la región.
De hecho, anteriormente presentó comparaciones con hospitales de Nicaragua para cuestionar las dimensiones de algunos de los proyectos hondureños y pidió revisar lo que calificó como posibles “metros inflados”.
Umaña también pone en duda la estrategia
El médico y diputado Carlos Umaña también cuestionó la propuesta del Gobierno. A su criterio, trasladar la consulta externa a un inmueble adquirido no necesariamente atacaría el problema que provoca la saturación del Hospital Escuela.
El parlamentario considera que la consulta externa no es el principal punto que colapsa el sistema, por lo que cuestiona que la compra de un inmueble usado sea presentada como una solución a la problemática hospitalaria.
Umaña también ha planteado dudas sobre la viabilidad legal de una eventual adquisición y sostiene que, de requerirse autorización del Congreso Nacional, la operación tendría que pasar por el Legislativo.
El Gobierno apuesta por descongestionar el Hospital Escuela
Asfura, por su parte, sostiene que la compra permitiría redistribuir la atención y quitarle parte de la carga al Hospital Escuela.
“La idea de comprar este hospital que ya está funcionando es para quitarle ese gran trabajo, esa gran carga que tiene el Hospital Escuela”, explicó el mandatario, quien añadió que la intención es trasladar consulta externa y emergencia al nuevo centro
El presidente también anunció que el Hospital Escuela será remodelado y equipado, con el objetivo de mejorar las condiciones de atención y hacer más eficiente su funcionamiento.
La propuesta incluso generó una oferta adicional: el rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Odir Fernández, planteó que la institución podría administrar el eventual hospital adquirido por el Gobierno, argumentando que cuenta con recurso humano y capacidad para hacerlo.
Por ahora, la principal incógnita sigue siendo qué hospital pretende adquirir el Gobierno, cuánto costaría y cuántas camas aportaría realmente al sistema público.
Mientras el Ejecutivo presenta la compra como una alternativa para descongestionar el Hospital Escuela, médicos y exfuncionarios cuestionan si la adquisición de un centro privado tendrá la capacidad suficiente para responder a la magnitud de la demanda hospitalaria de la capital.











