- El funcionario suspendido advierte represalias políticas y revela investigaciones en curso contra diputados, en medio de un juicio político que ya perfila su salida definitiva.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El fiscal general suspendido, Johel Antonio Zelaya Álvarez, centró sus declaraciones en una fuerte advertencia contra el Partido Liberal, asegurando que el respaldo de su bancada al juicio político en su contra “les costará caro”.
Tras su separación del cargo, Zelaya reaccionó con un tono contundente, señalando directamente a los diputados liberales que votaron a favor de su destitución, a quienes advirtió que “se van a arrepentir” por las consecuencias que, según él, están por venir.
“El apoyo del Partido Liberal para mi destitución les va a costar caro”, expresó el exfiscal, dejando entrever que su salida del Ministerio Público no representa el cierre del conflicto, sino el inicio de una nueva etapa marcada por revelaciones e investigaciones.
Zelaya aseguró que existen procesos en curso contra varios congresistas, incluyendo miembros del Partido Liberal y también del partido Libertad y Refundación (Libre), aunque evitó precisar el número de involucrados o detalles específicos de los casos.
En ese contexto, advirtió que próximamente podrían surgir “sorpresas” relacionadas con la lucha contra el narcotráfico, insinuando que las investigaciones del Ministerio Público abarcan hechos de alta gravedad que podrían impactar directamente a figuras políticas.
El fiscal suspendido también vinculó su destitución con decisiones internas dentro del ente acusador, como el nombramiento de Ramiro Muñoz en el área de lucha contra el narcotráfico, sugiriendo que estas acciones no habrían sido bien recibidas por ciertos sectores del Congreso.
Además, Zelaya solicitó a la Corte Suprema de Justicia que se hagan públicos audios relacionados con el caso, con el objetivo de que la ciudadanía conozca, según dijo, la verdad detrás de las acusaciones en su contra.
A pesar del proceso en su contra, reiteró que no teme enfrentar las acusaciones y confirmó que comparecerá ante la comisión especial del Congreso Nacional para ejercer su defensa.
“No tengo miedo, voy a comparecer y aclarar todo”, afirmó.
Este martes, Zelaya acudirá a la audiencia programada por el Legislativo, en un proceso que, aunque aún en desarrollo, ya es visto por diversos sectores como irreversible en cuanto a su destitución.
Sus declaraciones elevan aún más la tensión política en el país, al abrir un nuevo frente de confrontación directa con el Partido Liberal y advertir posibles repercusiones judiciales en el corto plazo.




