TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El diputado Francis Cabrera confirmó este jueves que el Partido Libertad y Refundación (Libre) condiciona su respaldo para que un liberal presida el Congreso Nacional a mantener intacto el poder del oficialismo en áreas clave del Estado, entre ellas la permanencia del Fiscal General y el control de la agenda legislativa.
Cabrera, quien fue electo bajo la bandera del Partido Liberal de Honduras pero que en el pasado integró las filas de Libre, aseguró que conoce “cómo funciona el oficialismo” y que cuenta con fuentes internas que le han permitido confirmar las negociaciones en curso.
Según el parlamentario, una diputada liberal reelecta mantiene aspiraciones de convertirse en presidenta del Congreso Nacional y actualmente negocia con Libre para obtener los votos necesarios que le permitan alcanzar el cargo.
“En aras de buscar la presidencia del Congreso Nacional, algunos sectores están negociando con Libre. El problema no es negociar, sino qué se está negociando y cuánto le va a costar al país”, advirtió Cabrera.
Las exigencias del oficialismo
El diputado reveló que las condiciones impuestas por Libre para ceder votos incluyen:
- No tocar al Fiscal General, Johel Zelaya
- No destituir a ningún magistrado de la Corte Suprema de Justicia
- Controlar la Secretaría de la Junta Directiva del Congreso, un cargo estratégico desde el cual se define y manipula la agenda legislativa
Para Cabrera, esta última exigencia es especialmente grave, ya que permitiría al oficialismo decidir qué leyes se discuten, cuáles se engavetan y cuándo se votan, aun sin ostentar formalmente la presidencia del Legislativo.
“Un presidente liberal con Libre mandando”
El congresista fue enfático al señalar que no está dispuesto a respaldar ningún acuerdo que implique ceder estas cuotas de poder, aunque eso signifique frustrar la llegada de un liberal a la presidencia del Congreso.
“Si se aceptan esas condiciones, Libre va a tener el poder real y va a mandar detrás de un liberal, por mucho que ese liberal sea el presidente del Congreso Nacional”, sentenció.
Las declaraciones de Cabrera encienden las alarmas sobre advertidas negociaciones políticas que, lejos de fortalecer la independencia de poderes, podrían consolidar el control del oficialismo sobre el Ministerio Público, el Poder Judicial y el Legislativo, profundizando la concentración de poder en un momento clave para la institucionalidad democrática del país.
El debate queda abierto: ¿presidencia simbólica o poder real? Para Cabrera, el costo de estas negociaciones lo pagaría Honduras.


