- Blanca Munguía lamentó que miles de hondureños sigan sin atención médica regular por la falta de acuerdos entre Salud y el Colegio Médico, y advirtió que la prolongación del conflicto pone vidas en riesgo.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
Detrás de la disputa entre las autoridades sanitarias y el gremio médico hay miles de hondureños que esperan una consulta, necesitan una cirugía o dependen de un hospital público para recibir tratamiento.
Esa es la realidad que la directora de Salud de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Blanca Munguía, puso en el centro de sus cuestionamientos ante una crisis que se prolonga desde el pasado 7 de septiembre.
“Los más perjudicados siempre son los pacientes”, manifestó Munguía, al lamentar que la falta de acuerdos entre la Secretaría de Salud (Sesal) y el Colegio Médico de Honduras (CMH) mantenga las limitaciones en la atención médica regular y exponga a la población a mayores riesgos.
La representante de sociedad civil calificó la situación como lamentable y preocupante, al recordar que el acceso a la salud es un derecho consagrado en la Constitución de la República y no debe quedar condicionado por las diferencias entre las partes.
Ante este escenario, llamó a los involucrados a demostrar voluntad para resolver el conflicto e incluso planteó la posibilidad de recurrir a un intermediario que facilite el diálogo.
“No podemos quitarle el derecho al pueblo hondureño”
Munguía expresó su indignación por la falta de entendimiento y cuestionó que el Colegio Médico no acepte una tregua mientras continúan las negociaciones con las autoridades.
“Es inaceptable la posición del Colegio Médico, no en la defensa de sus derechos, sino en no aceptar una tregua viendo que se ha avanzado en algunos elementos”, declaró.
La directora de Salud de ASJ aclaró que sus señalamientos no buscan desconocer las reivindicaciones laborales de los médicos, sino advertir que la población no puede seguir asumiendo las consecuencias de una disputa que afecta los servicios públicos.
También cuestionó que, según la Sesal, el 95 % de los médicos ya habría recibido su pago o tendría resuelta su situación salarial, mientras persisten las medidas informativas del gremio. En contraste, las diferencias entre las cifras de ambas instituciones mantienen la incertidumbre sobre el alcance real de los salarios pendientes.
Exige transparencia sobre los médicos a quienes se les debe
Para despejar las dudas, Munguía pidió tanto a la Secretaría de Salud como al Colegio Médico publicar información detallada sobre los profesionales a quienes se les adeudan salarios y las cantidades pendientes.
“Exhortamos al Colegio Médico y a la Secretaría de Salud que publiquen los datos de qué médico se le debe y cuánto se les debe para que el pueblo hondureño pueda juzgar”, manifestó.
Asimismo, cuestionó la falta de actuaciones que, a su criterio, deberían asumir instituciones como el Tribunal Superior de Cuentas (TSC), el Ministerio Público, la Secretaría de Trabajo y la Secretaría de Derechos Humanos.
“Estamos cansados de tener instituciones elefantes blancos”, reprochó.
Una crisis que amenaza la vida de los pacientes
Munguía advirtió que el conflicto actual refleja problemas históricos de gobernanza en el sistema sanitario hondureño y alertó sobre el peligro de normalizar las dificultades que enfrentan quienes necesitan atención médica.
“Este problema no es nuevo, es histórico. Lo que hoy vemos son efectos de un sistema contaminado. Los más perjudicados siempre son los pacientes”, insistió.
Su mensaje final estuvo dirigido a quienes mantienen la disputa, a quienes exigió asumir las consecuencias humanas de la falta de acuerdos.
“Señores, ustedes son responsables de esos pacientes que están muriendo”, sentenció.
Mientras las diferencias entre el Gobierno y el Colegio Médico continúan, miles de hondureños permanecen a la espera de una solución que permita recuperar la atención regular en los hospitales públicos. Para quienes necesitan una consulta, una cirugía o un tratamiento urgente, el tiempo de espera puede representar mucho más que una molestia: puede comprometer su salud y su vida.









