- El cruce de acusaciones por la inscripción de Cálix como diputado por Olancho expone una fractura interna en el órgano electoral a días del nuevo período legislativo.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La controversia por la inscripción de Jorge Cálix como diputado propietario por el departamento de Olancho escaló este martes a un enfrentamiento público directo, luego de que el consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, denunciara presuntas irregularidades en el proceso y el propio Cálix respondiera anunciando un eventual juicio político en su contra.
Ochoa reapareció en redes sociales tras varios días fuera del ojo público, asegurando que no fue convocado a ninguna sesión del Pleno del CNE para conocer o resolver la inscripción de Cálix como sustituto de Samuel García en el Congreso Nacional para el período 2026–2030.
El consejero afirmó que Cálix no nació ni reside en Olancho, por lo que —a su criterio— incumple el requisito constitucional de representación.
Además, acusó a sus compañeras Ana Paola Hall y Cossette López de haber sesionado “a escondidas” e integrado al consejero suplente Carlos Cardona para resolver favorablemente la inscripción.
Ochoa reiteró su tesis de un supuesto “golpe de Estado electoral” y sostuvo que la declaratoria de procedencia emitida por la asesoría legal del CNE forma parte de ese proceso.
En un mensaje de alto tono, cuestionó incluso la actuación profesional de las consejeras.
Horas después, Jorge Cálix respondió públicamente a los señalamientos mediante un mensaje difundido en redes sociales, en el que rechazó las acusaciones y anunció que impulsará un juicio político contra Ochoa, a quien acusa de obstaculizar el proceso electoral y cometer presuntas ilegalidades durante su gestión como consejero.
En su publicación, Cálix atribuyó las declaraciones de Ochoa a un revés político-electoral y advirtió que promoverá acciones desde el Congreso Nacional una vez instalada la nueva legislatura. “Alístate porque el juicio político te viene y nadie lo detiene”, escribió el diputado electo, cerrando el mensaje con la expresión “Tic toc”.
La confrontación se produce pese a que la asesoría legal del CNE declaró procedente la inscripción de Cálix, al considerar que cumple con los requisitos constitucionales y legales, incluida la figura de vecindad concurrente, criterio que fue confirmado públicamente por la presidencia del órgano electoral.
El choque de posturas deja en evidencia una profunda fractura interna dentro del CNE y traslada el conflicto al plano político, en la antesala de la instalación del nuevo Congreso Nacional y en un contexto de alta sensibilidad institucional para el país.

