• El analista sostiene que hay un reacomodo de poder para debilitar a Libre y cuestiona el reparto de cargos tras la destitución del fiscal y la salida en la Corte Suprema
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El exasesor presidencial en el gobierno de Juan Orlando Hernández, Marvin Ponce, afirmó este sábado que en el país se avecina una escalada de tensiones políticas, al advertir que existen al menos ocho juicios políticos pendientes, en medio de lo que calificó como una alianza “indetenible” entre el Partido Liberal y el Partido Nacional.
Las declaraciones surgen tras el juicio político y destitución del fiscal general Johel Antonio Zelaya Álvarez, así como la renuncia de la presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rebeca Ráquel Obando, hechos que —según Ponce— evidencian un reacomodo de fuerzas en el escenario político nacional.
El analista señaló que dentro del Partido Libertad y Refundación (Libre) existe un conflicto interno que no ha sido resuelto, lo que habría incidido en decisiones recientes que impactaron directamente a figuras clave del sistema de justicia.
A su criterio, la salida del fiscal y de la titular del Poder Judicial representa un “golpe” contra sectores vinculados a Libre, al tiempo que consolida una alianza política entre liberales y nacionalistas que, según dijo, ha impulsado “cambios dramáticos en una sola semana”.
Ponce cuestionó además la forma en que se están nombrando los reemplazos en cargos clave, asegurando que responde a un esquema de reparto entre partidos y no a una estrategia orientada a resolver los problemas estructurales del país.
“Lo que hay es un proceso de distribución de poder y no una agenda de solución a las crisis nacionales”, enfatizó.
En ese contexto, detalló que entre los juicios políticos pendientes figuran casos contra magistrados de la Corte Suprema, diputados, suplentes del Consejo Nacional Electoral (CNE) y del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), además de mencionar al consejero Marlon Ochoa como uno de los nombres en agenda.
Asimismo, indicó que con la llegada del nuevo fiscal general, Pablo Emilio Reyes, podrían avanzar denuncias que no prosperaron durante la gestión anterior, incluyendo señalamientos contra el expresidente del Congreso Nacional, Luis Redondo.
No obstante, el exdiputado advirtió que el manejo de estos procesos debe ser prudente, recordando que Libre mantiene una fuerte base política en el país, lo que podría escalar la confrontación si no se actúa con equilibrio en la aplicación de la ley.
En medio de este panorama, Ponce concluyó que Honduras enfrenta una reconfiguración política marcada por tensiones y disputas de poder, con posibles repercusiones en la estabilidad institucional.




