• El presidenciable liberal acusa a Libre y al Partido Nacional de protegerse mutuamente y advierte que Honduras no puede repetir “20 años de robos y narcotráfico”.
TEGUCIGALPA, HONDURAS.
A pocas horas de que los hondureños acudan a las urnas, el presidenciable del Partido Liberal, Salvador Nasralla, lanzó este sábado uno de sus discursos más duros contra sus adversarios políticos al pedir que el país no regrese “ni al narcoestado ni al narcofamilión”.
Durante una comparecencia en el Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal (CCEPL), el líder liberal acusó directamente a los partidos Libre y Nacional de actuar en alianza para “protegerse entre ellos porque tienen la cola larga que les pisen”.
Según Nasralla, ambos institutos políticos comparten responsabilidades en la construcción de un pasado marcado por estructuras criminales y corrupción.
“Cuestioné el pasado de narcotráfico desde 2006 a 2022, pero igualmente se pasó de 2022 al 2026 con el narcofamilión. Salimos del narcoestado y caímos en el narcopresente. Los que se presentaron como solución nos traicionaron”, afirmó ante la dirigencia liberal.
El también comunicador sostuvo que la razón por la cual Libre y el Partido Nacional lo atacan es porque “saben que ya ganó las elecciones”. A su criterio, cuando ambos rivales coinciden en deslegitimarlo, “el pueblo hondureño ya decidió”.
“Los dos partidos le temen a Salvador Nasralla, no podemos volver al pasado del narcotráfico y tampoco a la corrupción del narcofamilión”, declaró.
Nasralla retomó una de sus frases más célebres, pronunciada en campañas anteriores: “Tenemos portero… hoy puedo decir, tenemos presidente”, en referencia a su confianza de que su movimiento llegará al poder este domingo.
El aspirante presidencial aseguró que, antes de la jornada electoral, se había encomendado a Dios para pedir “sabiduría para hablarle al pueblo con la verdad”. Reiteró su compromiso de “servir al pueblo con rectitud y honrar la tierra que Dios le entregó”.
Citando la conocida frase “quienes no conocen su historia están condenados a repetirla”, Nasralla advirtió que Honduras carga con “20 años de robos tan cercanos” y que por ello “no debemos volver al pasado a cambio de nada”.
Mientras el ingeniero ofrecía su mensaje, su esposa Iroshka Elvir realizaba un acto simbólico: recogía de un basurero varias leyendas que recordaban los escándalos y crisis que han marcado la política reciente del país. Entre ellas se leía: “Reelección ilegal”, “NarcoFamilión”, “Narcodictadura”, “Seguro Social”, “ChequeSol” y “Hospitales Móviles”. Un gesto que buscó reforzar el llamado a no permitir —según la pareja— que esos episodios se repitan.
Con el ambiente electoral en su punto más álgido, Nasralla cerró su intervención asegurando que Honduras se encuentra ante una decisión histórica que definirá si el país rompe definitivamente con ese pasado o vuelve a caer en él.










