• Carlos Umaña exige frenar los “familiones”, mientras el oficialismo sostiene que los cargos responden a acuerdos con distintos sectores del país
TEGUCIGALPA, HONDURAS.–
Los primeros nombramientos en el gabinete del presidente Nasry Asfura Zablah no solo han generado cuestionamientos en la opinión pública, sino que también reabrieron el debate político en el Congreso Nacional, donde diputados de distintas bancadas confrontan posiciones sobre el riesgo de que el nepotismo vuelva a instalarse en el aparato estatal.
El diputado del Partido Liberal, Carlos Umaña, advirtió que Honduras no puede repetir las prácticas que marcaron a gobiernos anteriores y exigió frenar cualquier intento de consolidar los llamados “familiones” dentro de la administración pública.
Luego de que trascendiera que varios de los funcionarios recientemente nombrados mantienen vínculos de parentesco entre sí, Umaña recordó que una de las principales consignas durante la gestión de Libertad y Refundación (Libre) fue precisamente el rechazo al nepotismo.
“Lo que más se gritó en el gobierno anterior fue ‘Fuera el familión’. Numerosas familias llegaron a ocupar más de dos mil puestos en el aparato gubernamental y eso lo detestamos los hondureños. Hoy no queremos que esa práctica se vuelva a repetir”, expresó el parlamentario.
Ley contra el nepotismo
Umaña informó que, junto al diputado Rashid Mejía, presentó ante la Cámara Legislativa una ley contra el nepotismo, con el objetivo de establecer límites claros a la contratación de familiares en el Estado, independientemente del partido en el poder.
El congresista señaló que impulsar esa iniciativa le generó consecuencias políticas durante la legislatura pasada, cuando fue removido de la presidencia de la Comisión de Ética y Transparencia.
“Me seguetearon por haber dictaminado favorablemente esa ley. A los funcionarios les gusta emplear a sus familiares y ganar mucho ‘billetío’ para su familia”, afirmó.
Asimismo, reconoció el apoyo del exdiputado Mauricio Villeda Bermúdez, quien colaboró en la elaboración inicial de la normativa presentada en el Congreso anterior.
Defensa desde el oficialismo
Desde la bancada del Partido Nacional, el diputado Eder Mejía defendió los primeros nombramientos del nuevo gobierno y aseguró que responden a compromisos políticos y sociales asumidos por el presidente Asfura durante el proceso previo a su llegada al poder.
“Más allá de intereses personales, se trata de compromisos con gremios y sectores del país. Hemos hablado con el equipo que acompañó al ahora presidente y ellos nos han explicado que estos nombramientos obedecen a esos acuerdos”, declaró.
Mejía sostuvo que las designaciones no deben analizarse únicamente desde la óptica del parentesco, sino en función de los compromisos políticos que permitieron construir gobernabilidad en el inicio de la nueva administración.
Primer pulso político del nuevo gobierno
El cruce de posturas evidencia que, apenas iniciada la gestión de Nasry Asfura, el tema del nepotismo se convierte en uno de los primeros flancos de tensión política entre oficialismo y oposición.
Más allá de la legalidad de los nombramientos, el debate gira en torno al mensaje que se envía a la ciudadanía, en un contexto marcado por el hartazgo social frente al uso patrimonial del Estado y la demanda de mayor ética, meritocracia y transparencia en la función pública.
Con el Congreso nuevamente discutiendo límites al nepotismo, el arranque del nuevo gobierno queda bajo observación, mientras crecen las expectativas sobre si las promesas de cambio se traducirán en hechos o si, una vez más, las viejas prácticas terminarán imponiéndose.

