¡No iban bien! | Director de la Policía desnuda crisis interna: “Nos negaron todo para garantizar seguridad”

0
177
  • Juan Manuel Aguilar Godoy acusa a la clase política de bloquear reformas clave, revela carencias extremas en la institución y advierte que la ley se aplicará sin excepciones frente a tomas y actos vandálicos.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

En el marco del 144 aniversario de la Policía Nacional, el director general de la institución, Juan Manuel Aguilar Godoy, hizo una de las radiografías más crudas sobre el estado en que ha operado la fuerza policial, al revelar carencias extremas, bloqueos políticos y falta de respaldo legal, lo que, según dijo, ha debilitado la lucha contra la criminalidad.

Aguilar sostuvo que la Policía Nacional ha enfrentado “una calamidad” institucional, agravada por intereses externos y disputas políticas que, a su juicio, impidieron que se aprobara el paquete de reformas que la institución presentó al Congreso Nacional para fortalecer la seguridad ciudadana.

“No podemos prestarnos al juego sucio de entidades que aprovecharon a la Policía Nacional para obtener fondos”, advirtió, al tiempo que lamentó que todas las reformas ingresadas al Legislativo quedaron estancadas, mientras únicamente se les concedió un estado de excepción que terminó generando más polémica que soluciones.

“El estado de excepción fue una herramienta que en su momento ayudó, pero también nos trajo una crítica enorme. Presentamos cualquier cantidad de reformas en diferentes leyes, pero estaban enfrascados en una lucha política y no nos dieron las herramientas jurídicas para combatir la delincuencia”, afirmó.

El jefe policial fue directo al responsabilizar a la clase política por la precariedad del sistema de seguridad.

“Este país tiene múltiples problemas porque la clase política no se pone de acuerdo para brindar un mejor servicio en el ámbito económico, educativo, de salud y de seguridad. Nos negaron todo lo que pedimos para brindar una mayor seguridad”, expresó.

Sin armas, sin uniformes y sin condiciones dignas

Aguilar Godoy reveló que la situación de la Policía Nacional llegó a niveles críticos, al punto de que las armas tuvieron que ser enviadas a reparar, debido a la falta de equipos nuevos, y que no hubo dotación adecuada de uniformes, camas ni insumos básicos.

“Esa es la verdadera historia que pasamos. Cuando se hacía la licitación nadie aplicaba porque había intereses mezquinos. El policía solo tenía un uniforme: se lo quitaba en la noche y se lo volvía a poner en el día”, relató.

A pesar de estas limitaciones, aseguró que la institución mantuvo su compromiso con la sociedad y recordó que más allá de los gobiernos de turno, la Policía debe seguir siendo una institución de servicio al pueblo.

“Pueden pasar los gobiernos que pasen, pero la Policía tiene que ser la misma, una Policía de servicio”, sostuvo.

Mensaje a la nueva cúpula y advertencia sobre protestas

De cara al relevo en la cúpula policial, Aguilar instó a las nuevas autoridades a exigir garantías jurídicas y respaldo legal para poder desempeñar mejor su labor, reiterando que sin ese apoyo la seguridad del país seguirá siendo rehén de la confrontación política.

Asimismo, lanzó una advertencia firme sobre el respeto al orden público: “Se registran tomas en varios sectores y se debe aplicar la ley. No podemos permitir que se obstaculice la libre circulación”, dijo.

Fue enfático al señalar que todo acto vandálico será reprimido conforme a la ley, y que las protestas que excedan los límites legales serán desalojadas.

“Si yo no cumplo lo que dice la ley, cometo delito por omisión. Todo el que esté haciendo actos vandálicos será capturado”, apuntó.

Las declaraciones del director general cierran un ciclo marcado por tensiones políticas, precariedad operativa y un debate abierto sobre el rumbo de la seguridad en Honduras, dejando en manos de la nueva administración el reto de reconstruir una institución clave para la estabilidad del país.