Placas vehiculares bajo la lupa: sector empresarial respalda compra directa, pero exige transparencia total

Daniel Fortín advierte que miles de vehículos sin identificación representan un riesgo para la seguridad y llama a garantizar procesos “con manos limpias” en la adquisición

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

La reciente aprobación de la compra directa de placas vehiculares en Honduras ha generado reacciones en distintos sectores, entre ellos el empresarial, que ve en esta medida una salida necesaria a un problema que por años ha afectado el control y la seguridad en el país.

El directivo de la Federación de Cámaras de Comercio e Industrias de Honduras (FEDECAMARA), Daniel Fortín, valoró positivamente la decisión, al considerar que responde a una realidad urgente: el alto número de vehículos que circulan sin identificación oficial.

“Es una medida necesaria ante el alto número de vehículos que circulan sin identificación en el país”, expresó Fortín, al subrayar que la ausencia de placas no solo refleja desorden administrativo, sino que también representa un serio riesgo en materia de seguridad.

De acuerdo con el representante empresarial, la falta de registro vehicular dificulta las labores de control de las autoridades y puede facilitar la comisión de delitos, por lo que insistió en la importancia de regularizar esta situación a la brevedad posible.

No obstante, Fortín fue enfático al advertir que, aunque la compra directa puede ser un mecanismo viable para agilizar el proceso, este debe ejecutarse bajo estrictos estándares de transparencia. “Todo proceso de compra debe realizarse con transparencia, orden y honradez”, recalcó, al tiempo que instó a aplicar buenas prácticas administrativas que garanticen la confianza ciudadana.

El directivo también señaló que más allá del mecanismo utilizado para la adquisición, lo verdaderamente relevante es la forma en que las autoridades gestionan los recursos públicos. “Todo se puede hacer correctamente si se hace con las manos limpias”, afirmó, reiterando el llamado a priorizar los intereses del país por encima de cualquier otro.

La problemática de las placas vehiculares ha sido una constante en Honduras durante los últimos años, generando atrasos, denuncias y cuestionamientos sobre los procesos de contratación. En ese contexto, la decisión de recurrir a una compra directa abre un nuevo capítulo que, según el sector privado, debe ser manejado con total responsabilidad para evitar repetir errores del pasado.

Finalmente, Fortín insistió en que la solución no solo pasa por adquirir las placas, sino por garantizar un sistema eficiente, transparente y sostenible que permita al Estado recuperar el control del parque vehicular y fortalecer la seguridad en el territorio nacional.

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