• La designada presidencial María Antonieta Mejía denuncia un “despelote” administrativo en el medio estatal y exige investigación; Ricardo Salgado rechaza las acusaciones y habla de persecución política
TEGUCIGALPA, HONDURAS.
Un nuevo escándalo por presunta corrupción sacude a la administración pública tras las declaraciones de la designada presidencial María Antonieta Mejía, quien denunció la existencia de una supuesta planilla fantasma con 1,600 empleados en Canal 8, el medio de comunicación estatal.
Según la funcionaria, los trabajadores figuran en la nómina, pero no se presentan a laborar, lo que evidencia —dijo— un grave descontrol administrativo heredado del gobierno de Xiomara Castro.
Entre señalamientos de abusos y arbitrariedades de la administración anterior, Mejía aseguró que el hallazgo destapa una “olla” que huele a desorden total.
“Hay que decirlo: solo en el Canal 8 de la Presidencia se encontraron 1,600 empleados contratados. No los encontramos, pero están contratados. Y en un canal tan pequeño, solo para que vea lo abusivo que fue el gobierno anterior”, declaró.
La designada presidencial cuestionó que un medio de dimensiones reducidas tenga una planilla tan inflada y advirtió que la situación amerita una investigación inmediata, además de la intervención de las autoridades competentes para esclarecer el manejo de recursos y la gestión de personal en los medios estatales.
El señalamiento provocó una rápida reacción del exsecretario de Planificación Estratégica, Ricardo Salgado, quien salió al paso en su cuenta de X.
Salgado calificó las acusaciones de “mentiras rocambolescas” y sostuvo que buscan justificar despidos masivos y una supuesta persecución política.
Según el exfuncionario, nunca existieron planillas fantasma y la Secretaría apenas contaba con 700 empleados en total, incluyendo el personal de comunicación.
Además, denunció presuntas intimidaciones a trabajadores mediante toma de fotografías y revisión de documentos, y negó que durante su gestión hubiera listados de extranjeros en Canal 8.
No obstante, llamó la atención que, mientras Mejía habló de 1,600 empleados, Salgado aseguró que nunca hubo 1,800 en Canal 8, elevando la cifra y dejando abiertas interrogantes entre críticos y analistas: ¿se trató de un error o de un dato que se salió de control?
De confirmarse la existencia de una planilla inflada, surge una pregunta inevitable: ¿por qué se contrataría a tantas personas en un canal estatal tan pequeño? La ciudadanía demanda respuestas claras.
Ante el escándalo, expertos y sectores sociales coinciden en que las autoridades deben presentar un informe transparente, aclarar responsabilidades y garantizar que los recursos públicos se administren correctamente, para evitar que abusos y arbitrariedades similares vuelvan a repetirse en medios estatales o en cualquier otra institución del Estado.

