- El jefe de bancada de Libre reconoce que el partido perdió conexión con la gente y llama a una profunda renovación para volver a ser opción de gobierno.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El jefe de la bancada del partido Libertad y Refundación (Libre) y diputado reelecto por Olancho, Rafael Sarmiento, hizo una de las autocríticas más contundentes dentro del oficialismo tras la dura derrota sufrida por su partido en las elecciones generales de noviembre de 2025, en las que Libre cayó al tercer lugar, muy por detrás del Partido Liberal y el Partido Nacional.
En declaraciones brindadas a una cadena radial, Sarmiento enumeró una serie de factores políticos y estratégicos que, a su juicio, explican el desplome electoral del partido que llevó a Xiomara Castro al poder en 2022.
Entre ellos destacó la confrontación permanente con medios de comunicación e iglesias, las posturas radicales de algunos dirigentes y colectivos, y el impacto político que tuvo la decisión del gobierno de romper relaciones con Taiwán y establecer vínculos diplomáticos con China.
El costo político de China
El diputado reconoció que la ruptura con Taiwán, país con el que Honduras mantenía relaciones desde 1941, tuvo un costo político para el gobierno de Libre, aunque defendió la decisión como estratégica a largo plazo.
“De alguna manera esa decisión sí tuvo un costo político, y ya lo asumió nuestro gobierno. Hoy creo que es un avance para Honduras tener relaciones con una potencia económica, pero lo que hay que provocar es un balance comercial más adecuado, no solo estar importando productos de China”, afirmó.
El señalamiento cobra fuerza en un contexto en el que el propio gobierno admitió que no se ha logrado concretar un Tratado de Libre Comercio con China, debido a que el gigante asiático no está dispuesto a otorgar mejores condiciones arancelarias para los productos hondureños.
Choque con medios e iglesias
Sarmiento también fue crítico con la estrategia de confrontación del oficialismo hacia sectores clave de la sociedad, especialmente los medios de comunicación.
“No podemos seguir en una lógica de confrontación permanente, eso pasa factura política. Honduras necesita más moderación, más diálogo y más unidad, fundamentalmente para la familia hondureña”, sostuvo.
A su juicio, esa postura no solo deterioró la imagen del gobierno, sino que también limitó la difusión de los logros sociales y culturales que Libre asegura haber impulsado durante su gestión.
Llamado a la renovación de Libre
El jefe de bancada insistió en que el partido debe entrar en un proceso profundo de reflexión y reestructuración, reconectándose con la ciudadanía.
“El partido Libre es todo un pueblo, es un proyecto político con pensamiento progresista y una alternativa de desarrollo que debemos replantear para volver a ser opción de gobierno. Tenemos que tener la humildad de aceptar la culpa y los errores para poder reponernos”, expresó.
Responde a acusaciones de “traición”
Sarmiento también respondió a las acusaciones lanzadas por el alcalde de San José de Colinas y director del Injupemp, Amable de Jesús Hernández, quien afirmó que varios diputados reelectos de Libre negociaron con otros partidos y traicionaron el proyecto colectivo.
Hernández mencionó directamente a Sarmiento, Edgardo Casaña, Scherly Arriaga, Germán Altamirano, Isis Cuéllar, Gustavo González y Luis Guardado, a quienes responsabilizó de haber debilitado a Libre en departamentos como Santa Bárbara, Cortés, Copán, Olancho, Francisco Morazán y Choluteca.
Ante ello, Sarmiento minimizó las críticas y las atribuyó a una reacción emocional.
“Lo entiendo como un padre dolido porque su hijo no fue reelecto”, dijo, sin profundizar en los señalamientos.
Las declaraciones del jefe de bancada de Libre reflejan una crisis interna en el partido oficialista, que tras perder el poder se enfrenta ahora al reto de redefinir su rumbo político, sanar divisiones y reconstruir su credibilidad ante una ciudadanía que, en las urnas, le dio la espalda.


