- La socióloga sostiene que el oficialismo se convirtió en un problema institucional y que el voto diferenciado evidenció el rechazo a la candidatura presidencial
TEGUCIGALPA, HONDURAS.
El Partido Libertad y Refundación (LIBRE) sufrió un “rechazo contundente” en las elecciones generales de 2025 al obtener apenas el 19.19 % de los votos, frente al 79.80 % alcanzado en conjunto por el Partido Nacional y el Partido Liberal, reflexionó este lunes la socióloga y exrectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos.
En un análisis publicado a escasos días de la toma de posesión de las nuevas autoridades electas, Castellanos afirmó que los resultados reflejan que “los electores le tuvieron más miedo a que Libre continuara cuatro años más que al regreso del bipartidismo”, y advirtió que el oficialismo terminó convirtiéndose en “un problema para todos los hondureños” al intentar, según dijo, trastocar la institucionalidad para ajustarla a sus intereses.
La exrectora señaló que la derrota de LIBRE estaba anticipada desde las elecciones primarias y fue confirmada por encuestas levantadas entre septiembre y octubre de 2025, que ubicaban a la candidata presidencial Rixi Moncada entre el 12 % y el 20 % de intención de voto.
Recordó que solo dos encuestadoras la colocaban cerca del 30 %, mientras que una firma mexicana contratada por el gobierno proyectaba hasta un 50 %.
Castellanos subrayó además un fenómeno de voto diferenciado: en 66 de los 67 municipios ganados por LIBRE, los candidatos a alcaldes obtuvieron más votos que la aspirante presidencial, lo que interpretó como un rechazo directo a la candidatura.
Citó casos como Choloma, donde el alcalde electo superó los 34 mil votos, frente a poco más de 8 mil para la candidata presidencial, así como municipios rurales como Aguanqueterique y Chinacla, donde la diferencia superó el millar de votos.
A su juicio, ni el voto urbano ni el rural respaldaron al oficialismo. Añadió que LIBRE solo gobernará dos cabeceras departamentales, Trujillo y Santa Bárbara, y que incluso en Catacamas, considerado bastión del partido, la candidata quedó por debajo del alcalde electo.
En su análisis, Castellanos también enumeró una cronología de hechos que —según expuso— marcaron un proceso electoral “interferido desde el poder”, entre ellos el sabotaje a las primarias, conflictos en la contratación del sistema de transmisión de resultados (TREP), ausencias de consejeros del Consejo Nacional Electoral (CNE), audios filtrados, la parálisis del TREP la noche electoral, retrasos en el escrutinio especial y la aprobación del Decreto 58-2025 por el Congreso Nacional.
La exrectora cuestionó además la actuación de instituciones como el Ministerio Público, el Congreso Nacional y sectores de las Fuerzas Armadas, y sostuvo que la presión institucional y social fue determinante para que se reconocieran los resultados.
Finalmente, Castellanos concluyó que el anuncio de transición por parte del Ejecutivo fue una aceptación forzada de la realidad electoral. “A Libre se le agotó el tiempo y todas las estrategias para socavar el proceso electoral les fallaron”, afirmó, al tiempo que aseguró que el “cacique” fue derrotado por el voto popular y no por una ruptura institucional.

