- La justicia ordena prisión preventiva contra Kleivin Emilson Orellana Guzmán, señalado por la muerte de un policía municipal en La Lima y vinculado a varios procesos penales y disputas criminales en el norte de Honduras.
SAN PEDRO SULA, HONDURAS. –
La Sala I del Tribunal de Sentencia de San Pedro Sula ordenó la medida de prisión preventiva contra Kleivin Emilson Orellana Guzmán, señalado como líder de la banda criminal “La Kleivona”, acusado del delito de asesinato en perjuicio de un agente policial.
La resolución fue notificada este lunes durante una audiencia de revisión de medidas, en la que se informó al imputado que la Corte de Apelaciones de lo Penal de San Pedro Sula revocó la medida sustitutiva que anteriormente le había sido otorgada, sustituyéndola por la prisión preventiva.
Tras la determinación judicial, Orellana Guzmán será remitido a la Penitenciaría Nacional de Támara, ubicada en la periferia de Tegucigalpa, donde permanecerá recluido mientras avanza el proceso en su contra.
El supuesto cabecilla criminal es señalado por el asesinato del policía municipal de La Lima, Henry Jonathan Mejía Velásquez, hecho ocurrido el 31 de enero de 2023. Como parte del proceso judicial, el tribunal fijó para el 25 de marzo la audiencia de proposición de medios de prueba, etapa previa al desarrollo del juicio oral y público.
Además de esta causa, Orellana Guzmán enfrenta otro proceso penal por el delito de asociación para delinquir, en el que también se encuentra implicado uno de sus hermanos, expediente en el cual igualmente se le dictó prisión preventiva.
El líder de la estructura criminal fue capturado el pasado domingo por agentes policiales en la aldea La Protección, en el municipio de Choloma, Cortés. Por este hecho reciente, el imputado deberá comparecer en horas de la tarde ante un juez competente para la audiencia de declaración de imputado.
De acuerdo con investigaciones de las autoridades, la banda conocida como “La Kleivona” ha protagonizado enfrentamientos con otras organizaciones delictivas en la zona norte del país, principalmente por la disputa de territorios para el trasiego de drogas.
Incluso, esta estructura ha sido vinculada a la privación ilegal de la libertad de un grupo de trabajadores bananeros en comunidades de la aldea Baracoa, en Puerto Cortés, así como en la aldea Las Marías, en el municipio de Tela, Atlántida.
Las autoridades mantienen abiertas varias líneas de investigación sobre las actividades de esta organización criminal, considerada una de las que ha generado violencia en el corredor entre Cortés y Atlántida.




