TEGUCIGALPA, HONDURAS.
El Ejército de Honduras ejerce un riguroso dispositivo de seguridad en el Parlamento a pocas horas de que se instale el nuevo período legislativo, para evitar eventuales brotes de violencia ante el rechazo del oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda) a los resultados de las elecciones del pasado 30 de noviembre.
Desde la semana pasada las Fuerzas Armadas comenzaron a tomar el control de la seguridad en la sede del Parlamento, en Tegucigalpa, reforzando a la Policía Nacional, pero el dispositivo aumentó este martes con un doble cordón de militares, provistos de fusiles automáticos, que no permiten el ingreso a los predios de ese poder del Estado, salvo a personal autorizado.
El incremento de los militares acordonando el Parlamento se produjo luego de que en la madrugada de hoy fue quitada una larga valla de alambre que había sido colocada la semana pasada por instrucciones del presidente del Legislativo, Luis Redondo, quien tampoco reconoce los resultados de las elecciones generales de noviembre y el lunes le pidió nuevamente al Consejo Nacional Electoral (CNE) un nuevo conteo de más de 19.000 actas electorales.
La presidenta del CNE, Ana Paola Hall, reiteró hoy que la petición de Redondo no procede porque ya hubo una declaración oficial de las pasadas elecciones.
Las vallas de alambre, reforzadas con tubos, comenzaron a ser soldadas el lunes, al parecer también por instrucciones de Redondo, pero fueron quitadas en la madrugada de hoy, según fuentes extraoficiales por las Fuerzas Armadas, cuyo jefe del Estado Mayor, Héctor Valerio, ha reiterado que la institución castrense respetará la declaración del CNE y que el 27 de enero habrá un nuevo presidente en Honduras.
Redondo reiteró el lunes su petición aun cuando el CNE, un organismo que es autónomo e independiente, dio a conocer en diciembre los resultados de los comicios y declaró presidente electo al candidato presidencial del conservador Partido Nacional, Nasry ‘Tito’ Asfura, a quien tres días antes de las elecciones el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le expresó su apoyo.
La iniciativa para un nuevo conteo de votos fue propuesta la semana pasada por Redondo, en una sesión extraordinaria con un minoritario grupo de diputados propietarios y suplentes de Libre, negándole el ingreso a más de 70 opositores de los 128 que integran el Parlamento, según sus propias denuncias.
El período de la presente legislatura finalizará este miércoles, cuando será elegida la nueva junta directiva provisional del Parlamento, que deberá ser ratificada el próximo viernes.
El Partido Libre tiene previsto para el miércoles una movilización de sus militantes hacia el Parlamento, para protestar contra los resultados de las elecciones generales, aduciendo que hubo fraude y la injerencia de Trump.
De no haber imprevistos, la próxima legislatura será instalada el 25 de enero, dos días antes de que asuma Asfura, quien acaba de finalizar una visita como presidente electo a Estados Unidos e Israel, para fortalecer las relaciones con esos dos países durante su mandato constitucional de cuatro años.
El 25 de enero también asumirán los nuevos alcaldes de los 298 municipios del país centroamericano.
La investidura del nuevo presidente de Honduras, quien sucederá a la saliente Xiomara Castro, la primera mujer que ha gobernado el país, se celebrará en la sede del Parlamento, en un ceremonia sencilla y austera, por decisión de Asfura.
Castro, quien reiteró en varias ocasiones que reconocería los resultados del CNE, sancionó la iniciativa de Redondo para un nuevo conteo de votos, lo que para juristas, analistas y organismos internacionales, entre otros sectores, es improcedente porque ya hubo una declaración del ente electoral.
Con información de EFE

