FRANCISCO MORAZÁN, HONDURAS.
Se trata de una medida administrativa debido a la falta de armamento suficiente, justificó el jefe del Estado Mayor Conjunto, Roosevelt Hernández, ante la orden que dio para retirar las armas reglamentarias a los oficiales de las promociones 28, 29 y 30 de las Fuerzas Armadas (FF.AA.).
Dijo que, “esa notificación es real, pero tiene otro propósito, no el que se ha querido dar a entender”.
Refirió que, el incremento en el número de oficiales graduados en los últimos años ha generado una mayor demanda de armas, lo que ha obligado a redistribuir los recursos.
Especificó que, “antes, cuando salíamos de la academia, la Fuerza Aérea graduaba entre 15 y 20 oficiales, la Academia Militar de Honduras entre 35 y 40, y no había problemas para entregar las armas de reglamento. Hoy en día, la Fuerza Aérea gradúa hasta 80 oficiales, nosotros más de 100 y la Fuerza Naval entre 40 y 50. Eso aumenta la cantidad de efectivo y no tenemos el armamento suficiente”.
Insistió que, los oficiales en cargos administrativos que no requieren un arma reglamentaria han sido instruidos para entregarlas a oficiales operativos.
Asimismo, remarcó que, “esta es una decisión que se ha tomado no en el actual comando, sino que viene desde hace unos cinco años como solución al problema, para evitar costos adicionales al Estado en la compra de armas nuevas”.
A la vez, desestimó estas acusaciones y reafirmó que solo se trata de una decisión administrativa por falta de recursos.