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viernes, marzo 6, 2026
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Roosevelt Hernández reaparece sin autocrítica: exjefe militar culpa a autoridades electorales por crisis de las primarias de 2025

Desde su retiro y dedicado a actividades agrícolas, el exjefe de las Fuerzas Armadas vuelve a justificar su actuación durante el proceso electoral, mientras sectores cuestionan su papel en una de las crisis más tensas para la institucionalidad democrática del país.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

El general en condición de retiro Roosevelt Hernández, quien hasta hace dos meses se desempeñó como jefe de las Fuerzas Armadas de Honduras, reapareció en la escena mediática defendiendo su actuación durante el convulso proceso electoral de 2025 y responsabilizando nuevamente a las autoridades electorales por el caos registrado en las elecciones primarias del 9 de marzo de 2025.

Con un tono pausado y sin mostrar señales de autocrítica sobre el rol de la institución castrense durante aquel episodio, Hernández volvió a señalar a las autoridades electorales como responsables del desorden que marcó esos comicios. Incluso aseguró sentirse satisfecho de que el país no enfrentara un escenario de ruptura institucional.

Según expresó, existía un “trauma político” relacionado con un posible golpe de Estado en sectores cercanos a la familia presidencial que en ese momento ostentaba el poder.

Retiro tranquilo, debate abierto

Desde su retiro, el exjerarca militar asegura llevar una vida tranquila dedicada a actividades productivas en su finca, donde —según explicó— se enfoca en la producción de tilapia y árboles frutales, generando empleo y contribuyendo a la economía local.

No obstante, mientras Hernández describe su nueva etapa en la vida civil como más relajada, diversos sectores políticos y sociales continúan exigiendo que se determinen responsabilidades por los hechos ocurridos durante las primarias de 2025, un proceso que estuvo marcado por irregularidades, retrasos y tensiones políticas que, según analistas, pusieron en riesgo la confianza en el sistema democrático.

Para algunos críticos, las recientes declaraciones del exjefe militar reflejan una visión parcial de los acontecimientos, en un contexto donde todavía existen cuestionamientos sobre el papel que desempeñaron las instituciones del Estado durante aquel proceso electoral.

“La vida civil es más tranquila”

Durante sus declaraciones, Hernández también aseguró que su adaptación a la vida civil ha sido positiva, aunque destacó con orgullo su trayectoria dentro de la institución militar.

El exjefe castrense recordó sus 39 años de carrera dentro de las Fuerzas Armadas, experiencia que —según dijo— representa un valor agregado respecto al resto de la población.

La polémica sobre la sucesión militar

Hernández también abordó las versiones que señalaban que él habría obstaculizado las aspiraciones del general Ramiro Muñoz para convertirse en jefe de las Fuerzas Armadas.

Ante estas críticas, defendió su actuación argumentando que dentro de la institución deben prevalecer criterios de jerarquía y meritocracia.

“Hay fundamentos institucionales y cuando uno está al frente de la institución es responsable ante sus miembros. Uno de los pilares importantes es la jerarquía”, sostuvo.

Según explicó, Muñoz ocupaba el puesto número 32 dentro del orden de antigüedad, mientras que existían otros 31 oficiales con mayor posición en la escala de mérito.

Como ejemplo, mencionó el caso del general Benjamín Valerio, quien en su momento fue designado para un alto cargo pese a que existían oficiales de promociones anteriores.

Hernández también recordó que cuando él fue electo como jefe de las Fuerzas Armadas ocupaba la tercera posición de su promoción, por debajo de Walter Amador Lacayo y Marco Valentín Barahona.

Niega alineamiento político

Otro de los cuestionamientos recurrentes hacia el exjefe militar ha sido su supuesta cercanía con la familia presidencial encabezada por la entonces mandataria Xiomara Castro y el expresidente Manuel Zelaya Rosales, figuras principales del Partido Libertad y Refundación (Libre).

Hernández negó esas acusaciones y afirmó que la relación entre el alto mando militar y el gobierno responde a una lógica institucional.

“Los jefes de Estado Mayor Conjunto que han estado anteriormente han estado en la misma dirección que el gobierno que está. Cómo va a estar contradiciendo o interponiéndose, siempre y cuando se respete la Constitución de la República”, expresó.

Un episodio que sigue generando cuestionamientos

El exjefe militar también calificó como “prejuicios” las interpretaciones críticas sobre los acontecimientos del año electoral 2025, recordando que finalmente el país logró completar el ciclo electoral con elecciones primarias y generales, un presidente electo y el proceso de transición correspondiente.

Sin embargo, las tensiones generadas durante las primarias del 9 de marzo de 2025 continúan siendo motivo de debate en el ámbito social, político y académico, ya que diversos sectores consideran que aquel episodio representó uno de los momentos más delicados para la institucionalidad electoral en los últimos años.

Finalmente, Hernández elogió la designación del general Ramiro Muñoz al frente de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico, a quien describió como una persona “resolutiva” que podría lograr resultados positivos en el combate contra el crimen organizado.

Mientras el exjefe castrense intenta cerrar su capítulo en la vida pública desde la tranquilidad de su retiro, las preguntas sobre su papel durante uno de los procesos electorales más controvertidos de la última década siguen abiertas, alimentando el debate sobre la relación entre poder militar, política y democracia en Honduras.

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