El jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, iniciará este viernes su viaje a China para mantener una serie de reuniones con las principales autoridades del país, entre ellas su presidente, Xi Jinping, y sondear nuevas inversiones en España.
Sánchez participará esta tarde en Barcelona en la clausura del foro organizado por el periódico digital Político y se reunirá después con el vicepresidente ejecutivo de Prosperidad y Estrategia Industrial de la Comisión Europea, Stéphane Séjourné.
Será después de ese encuentro cuando se trasladará al aeropuerto de Barcelona para desplazarse desde allí a China, en una visita en la que estará acompañado por su esposa, Begoña Gómez, tras la invitación expresa que, según el Ejecutivo, ha cursado el Gobierno de ese país.
Aunque se trata de la cuarta visita en cuatro años de Sánchez a Pekín será la primera que, en lenguaje diplomático, tendrá carácter oficial, y será agasajado con un banquete en el Gran Palacio del Pueblo.
La agenda pública del presidente del Gobierno comenzará el lunes, cuando visitará la universidad de Tsinghua, una de las más prestigiosas de China; la Academia China de Ciencias, que le concederá un título honorífico; y las instalaciones de la tecnológica Xiaomi.
Impulsar la inversión China en España
Al día siguiente se verá con inversores chinos para intentar impulsar su presencia en España y tendrá las reuniones de carácter político, tanto con Xi como con el primer ministro chino, Li Qiang (con quien presidirá la firma de varios acuerdos), y con el presidente de la Asamblea, Zhao Leji.
La última jornada la dedicará a una serie de reuniones con representantes de empresas innovadoras y con responsables de la Cámara de Comercio UE-China.
Además de fortalecer una relación bilateral que el Gobierno considera ya estratégica con China, en este viaje estará muy presente el actual contexto geopolítico y, especialmente, la crisis en Oriente Medio tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán.
Un asunto ante el que las autoridades chinas aprecian la posición que ha mantenido el jefe del Ejecutivo y que llevó a que defendieran a España tras la amenaza de cortar relaciones comerciales por parte del presidente estadounidense, Donald Trump.
Debido a la situación en Oriente Medio, la previsión es que el avión Airbus A310 en el que se desplazará Sánchez junto al resto de su delegación no pueda hacer la ruta habitual ya que al no tener autonomía para un viaje de esta duración siempre hacía escala en Omán.
El Gobierno no ha detallado el itinerario que seguirá en esta ocasión.
De la delegación que viaja este viernes no forma parte el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, pero se incorporará a ella el martes para las reuniones de Sánchez con las tres principales autoridades chinas.
Con información de EFE




