- Autoridades señalan exceso de velocidad, alcohol y maniobras indebidas como principales causas; San Pedro Sula, Tegucigalpa y Choluteca entre las zonas más afectadas.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La crisis vial vuelve a encender las alarmas en Honduras. El titular de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte, Lenin Morel, informó que más de 40 personas han perdido la vida en accidentes de tránsito a nivel nacional desde el sábado pasado hasta la fecha, evidenciando una preocupante escalada de siniestros en las carreteras del país.
“Lastimosamente han perdido la vida más de 40 personas… y los factores han sido el humano y mecánico”, señaló el funcionario, quien detalló que la mayoría de los accidentes están vinculados a conductas irresponsables al volante.
Entre las principales causas identificadas destacan el exceso de velocidad, la ingesta de bebidas alcohólicas, la falta de respeto a las señales de tránsito, así como virajes indebidos y adelantamientos peligrosos, prácticas que continúan cobrando vidas en distintos puntos del territorio nacional.
Morel también reveló que más de 4,500 licencias de conducir han sido decomisadas por diversas infracciones, en operativos ejecutados tanto por la Comisión Nacional de Prevención en Movilizaciones Masivas como por autoridades de tránsito a nivel nacional.
“Tenemos licencias que se decomisaron en el marco de CONAPREMM y otras a nivel nacional”, indicó.
El titular de Vialidad y Transporte calificó los accidentes de tránsito como un “flagelo” que afecta a todo el país, y reiteró la necesidad de fortalecer la conciencia vial y el cumplimiento de las normas para evitar más tragedias.
Según las autoridades, las ciudades con mayor incidencia de accidentes han sido San Pedro Sula, Tegucigalpa, Choluteca y Comayagua, donde se ha intensificado la vigilancia ante el alto flujo vehicular.
Las cifras reflejan un panorama alarmante en plena temporada de movilización, donde la imprudencia y la falta de responsabilidad continúan siendo detonantes de tragedias que enlutan a decenas de familias hondureñas.
Mientras tanto, las autoridades reiteran el llamado a la población a conducir con precaución y responsabilidad, en un intento por frenar una estadística que sigue creciendo sin control.





