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jueves, marzo 5, 2026
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“Somos espías, pero de las enfermedades”: primer grupo de médicos cubanos sale de Honduras tras fin del convenio sanitario

Un total de 52 profesionales partió desde La Ceiba rumbo a La Habana y otro grupo de 50 salió desde San Pedro Sula, marcando el cierre de una etapa de cooperación médica que se remonta a emergencias como los huracanes Fifí y Mitch.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

Un primer grupo de 52 médicos cubanos abandonó este miércoles el territorio hondureño desde el aeropuerto internacional Guillermo Anderson de La Ceiba, a bordo de un vuelo chárter con destino a La Habana, Cuba.

La salida marca el inicio del retiro de la brigada médica cubana que durante años prestó servicios en el sistema de salud hondureño, luego de que el gobierno del presidente Nasry Asfura decidiera no renovar el convenio bilateral de cooperación sanitaria, acuerdo que se mantenía vigente y era renovado cada dos años.

De acuerdo con lo informado, el proceso de salida continuará con el traslado de otro grupo de 50 médicos, quienes partirán desde el aeropuerto internacional Ramón Villeda Morales de San Pedro Sula, completando así una nueva etapa del retorno de estos profesionales a la isla caribeña.

El coordinador de la brigada médica cubana, Armando Castillo, confirmó que todos los integrantes regresarán a sus puestos de trabajo en Cuba, tras concluir su misión en Honduras.

“El gobierno tiene el derecho de decidir quién le ayuda y hasta cuándo le ayudan. Los médicos se van con el sentimiento del deber cumplido y el honor intacto”, declaró Castillo al referirse a la finalización del acuerdo de cooperación.

Impacto de la labor y cuestionamientos

Durante su permanencia en Honduras, los médicos cubanos brindaron atención en 17 departamentos del país, prestando servicios en comunidades donde el acceso a especialistas es limitado y atendiendo diversas patologías en zonas rurales y de difícil cobertura del sistema sanitario.

Sin embargo, su presencia también generó cuestionamientos, especialmente relacionados con el costo operativo del programa, tema que fue señalado por algunos funcionarios del nuevo gobierno.

Ante las críticas que apuntaban a un supuesto costo de 1,600 dólares mensuales por médico (unos 41,600 lempiras), el coordinador de la brigada aseguró que respeta las distintas opiniones sobre el tema.

“Todo mundo tiene derecho a opinar y hay que respetarlo. Para nosotros lo más importante es la satisfacción del deber cumplido”, expresó Castillo.

“Espías de las enfermedades”

Castillo también respondió a versiones que cuestionaban la formación de algunos integrantes de la brigada, en las que se sugería que algunos no eran médicos especialistas sino espías. 

Con ironía, el coordinador defendió la labor de la brigada y la preparación profesional de sus integrantes.

“Tal vez seamos espías, pero espías de las enfermedades. Eso es lo que hacemos: tratar de escudriñar cómo curar, salvar y aliviar el dolor ajeno”, afirmó.

Asimismo, lamentó lo que calificó como desinformación sobre el perfil académico de los médicos cubanos, y mencionó como ejemplo el caso de su propia esposa.

“Me voy preocupado por eso, porque mi esposa era electricista del Hospital San Felipe, cuando es médico especialista en microbiología clínica, una especialidad que ni siquiera existe en Honduras”, puntualizó.

Cooperación que surgió tras emergencias

La presencia de médicos cubanos en Honduras se remonta a 1974, cuando el primer grupo llegó al país tras el paso del huracán Fifí, como parte de una misión de apoyo enviada por el gobierno de Cuba.

Posteriormente, en 1998, otra brigada médica arribó al país para colaborar en la atención sanitaria tras la devastación causada por el huracán Mitch, estableciéndose principalmente en La Ceiba.

Tras finalizar la atención en esas emergencias, el gobierno hondureño y el cubano formalizaron un convenio de cooperación sanitaria, lo que permitió la permanencia de la brigada médica en el país durante varios años.

Con la salida de los primeros grupos de profesionales, se cierra una etapa de cooperación médica entre Honduras y Cuba, marcada tanto por el apoyo en zonas vulnerables como por el debate político sobre la continuidad del programa en el sistema de salud hondureño.

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