• El consejero suspendido del CNE rechaza comparecer ante el Congreso, asegura que existe una conspiración para reinstalar la corrupción y afirma tener pruebas entregadas al Ministerio Público
TEGUCIGALPA, HONDURAS.–
Tras la aprobación del juicio político en su contra, el consejero suspendido del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, publicó una extensa y contundente carta en la que lanza graves acusaciones sobre un presunto fraude electoral en los comicios de 2025 y denuncia una persecución política en su contra.
En el documento, dirigido al pueblo hondureño, Ochoa asegura que cumplió con su deber al revelar irregularidades dentro del sistema electoral, incluyendo la supuesta manipulación del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), la alteración de dispositivos biométricos y la existencia de una trama que, según afirma, fue documentada mediante 26 audios entregados al Ministerio Público.
El funcionario suspendido sostiene que su señalamiento apunta a una “conspiración transnacional del bipartidismo” para controlar el poder, y acusa directamente a figuras políticas y estructuras partidarias de haber “robado las elecciones”.
Asimismo, califica el proceso impulsado en el Congreso Nacional no como un juicio político legítimo, sino como una “ofensa brutal contra la democracia hondureña”, argumentando que ya existe una condena anticipada en su contra.
En una de las partes más polémicas de su pronunciamiento, Ochoa anuncia que no atenderá la citación del Legislativo, al considerar que comparecer equivaldría a “validar el teatro del crimen” y someterse a un proceso sin garantías.
“Prefiero mil veces la persecución de los corruptos que callar la verdad”, expresa en la carta, donde además asegura estar dispuesto a enfrentar las consecuencias antes que guardar silencio.
El consejero también advierte que su vida podría correr peligro, al señalar que los “gatilleros del poder fáctico” podrían incluso atentar contra él, aunque afirma que no podrán “enterrar la verdad” ni someter al pueblo hondureño.
En su mensaje, también arremete contra las cúpulas de los partidos tradicionales, a quienes acusa de “alquilar su bandera” para facilitar acuerdos políticos que, según él, buscan devolver el control del Estado a estructuras vinculadas con corrupción.
La carta cierra con una declaración categórica: Ochoa se define como “testigo presencial del fraude electoral de 2025” y afirma que no cederá ante presiones ni negociaciones.
El caso abre un nuevo capítulo de tensión política en el país, en medio de acusaciones cruzadas, cuestionamientos al sistema electoral y un proceso de juicio político que podría tener implicaciones profundas en la institucionalidad democrática de Honduras.






