- Los ruleteros realizan un plantón pacífico y piden seis meses de alivio fiscal para contener el impacto del alza de los carburantes.
LA CEIBA, ATLÁNTIDA. —
Con el precio de los combustibles presionando cada vez más los costos del transporte y el bolsillo de los hondureños, taxistas realizaron este martes un plantón pacífico en La Ceiba para exigir al Gobierno una medida inmediata: eliminar durante seis meses los impuestos aplicados a los carburantes.
La protesta fue encabezada por representantes de la Asociación de Taxistas Unidos de Honduras (ATAXUH), quienes se concentraron en las cercanías del puente sobre el río Danto para expresar su rechazo a los constantes incrementos en los precios de los combustibles.
Geovany Maradiaga, presidente de ATAXUH, hizo un llamado directamente al presidente Nasry “Tito” Asfura para que el Gobierno adopte medidas que permitan reducir temporalmente el impacto de los carburantes en los costos del transporte.
“Estamos solicitando al Gobierno de la República, al presidente Nasry Tito Asfura, que elimine por el término de seis meses el impuesto a los combustibles para llevar un pequeño alivio y una rebaja a los carburantes”, manifestó.
Plantón sin bloqueo
El dirigente aclaró que la movilización no tenía como objetivo bloquear la carretera ni impedir el tránsito vehicular, por lo que los manifestantes se ubicaron aproximadamente 50 metros antes del puente Danto y mantuvieron habilitado un carril para permitir la circulación.
Maradiaga insistió en que se trató de una protesta pacífica para llamar la atención de las autoridades sobre una situación que, según el sector, ya no afecta únicamente a los transportistas, sino también a los usuarios y a la economía de los hogares hondureños.
“El sacrificio debe ser compartido”
Durante sus declaraciones, el presidente de ATAXUH también cuestionó que el peso de las medidas para enfrentar el encarecimiento de los combustibles recaiga principalmente sobre la población y los sectores con menores ingresos.
Maradiaga planteó que el Gobierno debería revisar también el gasto destinado a la burocracia estatal, incluidos los salarios de algunos funcionarios y el uso de vehículos oficiales de alto costo.
A su criterio, el sacrificio debe ser compartido, por lo que las autoridades deberían buscar mecanismos de ahorro dentro del propio aparato estatal antes de trasladar el impacto de los aumentos a los ciudadanos.
“¿Por qué el sacrificio tiene que venir solamente de la población?”, es, en esencia, el planteamiento del sector, que reclama una respuesta gubernamental ante el encarecimiento de los carburantes.
Piden revisar el subsidio al transporte
Los taxistas también pusieron sobre la mesa la posibilidad de recuperar mecanismos de apoyo al transporte público para enfrentar el incremento de los costos operativos.
Maradiaga recordó que en administraciones anteriores los recursos destinados a subsidiar al sector provenían precisamente de los impuestos aplicados a los combustibles. Por ello, consideró que una parte de esos ingresos debería retornar al transporte para contribuir a reducir sus costos.
La dirigencia del sector sostiene que mientras los precios de los carburantes continúen aumentando, los costos de operación de taxis y otros servicios de transporte seguirán bajo presión, con un eventual impacto en las tarifas y, en última instancia, en los usuarios.
Por ello, el plantón en La Ceiba busca convertirse en un llamado de atención al Gobierno para que adopte medidas que permitan contener el impacto de los combustibles y evitar que la carga económica continúe recayendo sobre los trabajadores del transporte y los consumidores.











