- Dos heridos fallecen en hospitales y elevan el saldo mortal del accidente en Quimistán; víctimas regresaban de un viaje religioso desde Esquipulas, Guatemala.
SAN PEDRO SULA, HONDURAS. –
El luto se profundiza en Honduras. Las autoridades confirmaron este lunes 6 de abril que ascendió a 10 el número de personas fallecidas tras el violento accidente entre un autobús de pasajeros y una rastra ocurrido en el municipio de Quimistán, departamento de Santa Bárbara, en la zona noroccidental del país.
Inicialmente, el siniestro había dejado un saldo de ocho víctimas mortales; sin embargo, en las últimas horas se confirmó el fallecimiento de dos de los heridos que habían sido trasladados a centros asistenciales, quienes no lograron sobrevivir a la gravedad de sus lesiones.
De acuerdo con los reportes oficiales, los cuerpos de las víctimas fueron trasladados a la morgue de San Pedro Sula, donde se realizan los procesos de identificación, mientras familiares esperan información en medio del dolor y la incertidumbre.
El accidente ocurrió la tarde del domingo 5 de abril, a la altura de la conocida cuesta de Los Limones, en el sector de La Ceibita, específicamente en la aldea El Camalote, desvío hacia Ceibita. En el percance estuvieron involucrados una rastra que transportaba cianuro y un autobús tipo coaster que movilizaba a decenas de pasajeros.
Según el informe del Cuerpo de Bomberos de Honduras, el pesado vehículo impactó contra el autobús, provocando que este se volcara a un costado de la carretera. La fuerza del choque fue tal que ambas unidades quedaron completamente destruidas.
Información preliminar indica que los ocupantes del bus regresaban de Esquipulas, Guatemala, tras participar en una actividad religiosa. La mayoría de los pasajeros serían originarios de Tegucigalpa y Comayagua, en la zona central del país.
Testimonios de sobrevivientes relatan momentos de terror tras el impacto, mientras equipos de socorro trabajaban contrarreloj para rescatar a los heridos entre los escombros.
De forma preliminar, se ha conocido que entre las víctimas mortales se encontrarían el conductor del autobús, su madre y su esposa, lo que agrava aún más la dimensión humana de la tragedia.
Equipos de emergencia continúan atendiendo a los lesionados en distintos centros hospitalarios, mientras las autoridades desarrollan las investigaciones para esclarecer las causas exactas del accidente y determinar posibles responsabilidades.
La tragedia, que enluta a varias familias hondureñas, vuelve a poner en evidencia los riesgos en las carreteras del país y la urgencia de reforzar las medidas de seguridad vial.





