Transportistas y COVI- Honduras acuerdan frenar alza del peaje en la CA-5 y abren mesa con el nuevo gobierno

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  • El incremento que entraba en vigencia este 15 de enero queda en suspenso hasta el 21, mientras se negocia una nueva tarifa

TEGUCIGALPA, HONDURAS. —

Los transportistas de carga pesada y la Concesionaria Vial de Honduras (COVI-Honduras) alcanzaron un acuerdo de compás de espera que suspende temporalmente el aumento al peaje en la carretera CA-5, una de las principales arterias del país, cuyo ajuste estaba previsto para entrar en vigencia a partir de este 15 de enero.

Según lo pactado, las partes fijaron como nueva fecha clave el 21 de enero, día en el que COVI se reunirá con representantes del gobierno entrante para definir el futuro de las tarifas y evaluar la aplicación o no del incremento.

La propuesta original contemplaba un aumento de nueve lempiras para los vehículos livianos y de hasta 98 lempiras para los de seis ejes, este último considerado el más lesivo para el sector de transporte de carga pesada.

Transportistas suspenden protestas

El dirigente del sector, Edgardo Menéndez, confirmó que tras el acuerdo los transportistas detendrán las acciones de presión que habían anunciado, a la espera de que el nuevo gobierno intervenga en la negociación.

“Vamos a suspender las acciones nosotros. Fabricamos este espacio para que las nuevas autoridades puedan negociar”, expresó Menéndez.

La dirigencia del gremio sostuvo que el incremento al peaje tendría un impacto directo y fuerte en los costos de operación, lo que terminaría afectando no solo al transporte, sino también a productores, comerciantes y consumidores finales.

Preocupación por el impacto económico

De acuerdo con los transportistas, la CA-5 es una vía clave para el movimiento de mercancías entre el centro, norte y occidente del país, por lo que cualquier alza en los peajes se traslada rápidamente a los precios de los productos básicos.

“El golpe más fuerte lo recibe el productor y también el ciudadano común”, advirtieron representantes del sector, al señalar que el aumento encarecería la logística de distribución y el transporte de alimentos, insumos y bienes de consumo.

Con el compás de espera acordado, el conflicto entra ahora en una fase de negociación política y técnica, en la que el gobierno entrante tendrá un papel determinante para definir si el alza se mantiene, se modifica o se revierte en favor de los usuarios de la principal carretera del país.