- La banca asegura que mantiene liquidez suficiente y llama a canalizar recursos hacia la inversión y los sectores productivos.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
La Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias (AHIBA) considera que el reciente incremento de la Tasa de Política Monetaria (TPM) del Banco Central de Honduras (BCH) no debería traducirse en un aumento abrupto de las tasas de interés durante el próximo trimestre.
La directora ejecutiva de AHIBA, María Lidia Solano, afirmó que actualmente no observa condiciones económicas que justifiquen un ajuste fuerte en el costo del financiamiento y llamó a aprovechar la liquidez disponible en el sistema financiero para impulsar la inversión y el crédito productivo.
“Yo no veo una situación económica que promueva ese ajuste abrupto”, manifestó Solano.
Las declaraciones se producen luego de que el BCH elevara en 25 puntos básicos la TPM, una decisión que coloca bajo atención el comportamiento futuro de las tasas de interés y las condiciones de acceso al financiamiento.
Sin embargo, para AHIBA, el escenario actual requiere que los recursos disponibles en la banca sean canalizados hacia actividades que contribuyan a dinamizar la economía, particularmente los sectores productivos.
Evitar que el crédito pierda impulso
Solano enfatizó que uno de los objetivos del sector bancario es evitar que un eventual encarecimiento del financiamiento termine frenando la recuperación de la cartera crediticia.
“No queremos subir la tasa, no queremos que se deje de reactivar el crédito”, expresó la ejecutiva.
La representante de AHIBA destacó que el financiamiento bancario mantiene una tendencia positiva y señaló que el crecimiento se ha observado especialmente en los sectores productivos.
La apuesta del sector es que la liquidez existente pueda transformarse en préstamos para empresas, productores y proyectos de inversión, en lugar de permanecer sin llegar a las actividades que requieren capital para crecer.
La TPM marca el escenario
El incremento de la TPM forma parte de las decisiones de política monetaria adoptadas por el BCH y puede incidir en las condiciones financieras de la economía. No obstante, su impacto sobre las tasas que pagan los usuarios de la banca depende también de otros factores, como el comportamiento del mercado, el costo de los recursos y las condiciones particulares de cada crédito.
En este contexto, AHIBA busca transmitir un mensaje de cautela frente a posibles aumentos en el costo del dinero y, al mismo tiempo, defender la continuidad del financiamiento productivo.
La discusión queda ahora centrada en cómo evolucionarán las tasas durante los próximos meses y si la liquidez disponible en el sistema financiero logra traducirse en más crédito para inversión, producción y actividad económica.











