• El presidente de EE. UU. aseguró que era “solo una broma”, pero defendió nuevamente el cambio a “Golfo de América”, ordenado al inicio de su segundo mandato
WASHINGTON, EE. UU.—
El presidente estadounidense Donald Trump volvió a encender la controversia en torno al nombre del Golfo de México al bromear este martes con la posibilidad de rebautizarlo como “Golfo de Trump”, durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, donde presentó los logros del primer año de su segundo mandato.
“Iba a llamarlo el Golfo de Trump, pero pensé que me matarían si hacía eso. Quería hacerlo. (…) El Golfo de Trump suena bien de todos modos, quizá podamos hacerlo. Aún estamos a tiempo”, dijo el mandatario entre risas ante los periodistas.
Minutos después, Trump aclaró que se trataba de una broma. “Estoy bromeando, ¿saben?, cuando digo eso. No iba a llamarlo el golfo de Trump, porque mañana ya puedo ver los titulares: ‘Trump quería nombrarlo el golfo de Trump, pero fue rechazado por su equipo’”, añadió, antes de matizar que “mi gente no me contradice demasiado”.
Defensa del cambio a “Golfo de América”
Pese al tono distendido, el presidente defendió nuevamente la decisión de renombrar el cuerpo de agua como Golfo de América, argumentando que Estados Unidos tendría “el 92 % de la costa” del golfo. La afirmación, sin embargo, es incorrecta independientemente del método de cálculo, dado que el litoral es compartido con varios países.
“Siempre me molestó. Diría que tenemos la mayor parte de la costa. México tiene un pequeño porcentaje. Hablan del 8 %, pero nosotros tenemos el 92 %, y yo me dije: ‘¿Por qué es el golfo de México? Debería ser el golfo de Estados Unidos’”, sostuvo.
Orden ejecutiva y reacciones encontradas
Trump hizo oficial el cambio de denominación mediante una orden ejecutiva firmada el 20 de enero de 2025, instruyendo a las agencias federales a utilizar “Gulf of America” o “golfo de Estados Unidos” en documentos oficiales.
La medida generó opiniones divididas. Mientras su base política celebró la decisión como una afirmación de liderazgo regional, varios países de América Latina —en especial México— rechazaron el cambio y mantuvieron el uso del nombre histórico.
Tras la actualización del registro oficial de topónimos en Estados Unidos, Google Maps fue el primer servicio en adoptar la nueva denominación para usuarios dentro del país, seguido por Apple Maps y Bing.
Choque con la prensa y litigio en curso
En contraste, la agencia Associated Press anunció que continuaría usando “golfo de México” en sus informaciones, mencionando “golfo de Estados Unidos” solo como referencia secundaria. En respuesta, la Casa Blanca vetó a AP de la cobertura de varios eventos presidenciales.
La agencia demandó a la Administración; un juez falló inicialmente a favor del medio, pero el Gobierno republicano apeló y el caso permanece en litigio.
La broma presidencial, aunque desestimada por el propio Trump, vuelve a poner en primer plano un debate que trasciende lo simbólico y mantiene tensiones diplomáticas, mediáticas y políticas en la región.

