• Economista Julio Raudales advierte impacto en la competitividad, mientras los combustibles acumulan alzas de hasta 61 lempiras por galón en lo que va de 2026
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El economista Julio Raudales recordó este martes que el impuesto a los combustibles en Honduras cumple ya 36 años de vigencia sin que ningún gobierno haya tomado la decisión de eliminarlo, pese a las constantes críticas de distintos sectores.
A juicio del experto, la permanencia de este gravamen refleja la dependencia estatal de estos ingresos, aun cuando su impacto se traslada directamente al bolsillo de la población.
Impacto directo en la economía y la inversión
Raudales advirtió que este impuesto no solo afecta a los consumidores, sino también a la economía en general.
“Este impuesto afecta la competitividad del país, ya que encarece los costos de producción y desincentiva la inversión extranjera, porque muchas empresas prefieren instalarse en otros mercados con menores costos en combustibles”, señaló.
El señalamiento se produce en un contexto donde Honduras busca atraer inversión, pero enfrenta costos energéticos elevados frente a otros países de la región.
Carga impositiva por galón
Actualmente, el Gobierno percibe una importante carga tributaria por cada galón de combustible:
• Gasolina superior: 24.56 lempiras
• Gasolina regular: 20.43 lempiras
• Diésel: 11.02 lempiras
Estas cifras reflejan el peso del impuesto dentro del precio final que pagan los consumidores en las estaciones de servicio.
Combustibles al alza en 2026
En apenas 14 semanas de 2026, los precios de los derivados del petróleo han experimentado incrementos significativos en el país, oscilando entre 27 y 61 lempiras por galón.
El galón de gasolina superior pasó de 99.05 lempiras a 134.07, lo que representa un aumento de 35.02 lempiras.
Sin embargo, el mayor incremento lo registra el queroseno, que subió 61.54 lempiras, pasando de 77.44 a 138.98 lempiras por galón, golpeando con fuerza a los sectores más vulnerables.
Propuestas sin eco
Diversos sectores han planteado eliminar total o parcialmente este impuesto como una medida para aliviar el costo de vida. No obstante, estas propuestas no han prosperado.
Para Raudales, el panorama es poco alentador: si en 36 años ningún gobierno ha dado el paso, la probabilidad de que se elimine en el corto plazo es baja.
El impuesto a los combustibles se mantiene como una de las cargas más cuestionadas en Honduras, mientras los precios continúan al alza y las propuestas de alivio siguen sin concretarse.



