- La normativa que reestructura la ENEE finalmente fue firmada por el mandatario y ahora deberá pasar a La Gaceta; la atención se centra en conocer si será publicada tal como fue aprobada por el Congreso Nacional.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
29 días después de que el Congreso Nacional aprobara la Ley de Justicia Energética, el presidente Nasry Asfura finalmente sancionó la noche de ayer martes el decreto, dando paso a la siguiente etapa del proceso: su publicación en el diario oficial La Gaceta.
La firma presidencial se realizó en Casa Presidencial y llega después de casi un mes de espera para formalizar una normativa que plantea una profunda reestructuración de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
La legislación establece una nueva estructura para la estatal mediante la creación de tres empresas encargadas de generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, con el objetivo de ordenar su funcionamiento, reducir las pérdidas y mejorar la prestación del servicio.
Sin embargo, con la sanción no termina la expectativa alrededor del decreto. Ahora la atención estará puesta en qué texto será finalmente publicado en La Gaceta y si corresponderá íntegramente con lo aprobado por el Congreso Nacional.
“No se van a resolver todos los problemas”
Durante el acto, Asfura reconoció que la nueva legislación no constituye una solución inmediata para la situación de la estatal eléctrica.
“Con esta ley no se van a resolver todos los problemas, pero este es el primer paso hacia adelante”, expresó el mandatario.
El presidente también llamó a unir esfuerzos para recuperar la ENEE y remarcó que la empresa pertenece a los hondureños.
“Es el gran esfuerzo que debemos hacer para poder recuperar la empresa, que es nuestra”, manifestó.
Ahora viene la parte más delicada
Tras la sanción presidencial, el decreto será remitido a la Empresa Nacional de Artes Gráficas (ENAG) para su publicación en La Gaceta. Una vez cumplido este requisito, la normativa podrá entrar en vigencia conforme a las disposiciones establecidas en el propio decreto.
La nueva legislación pretende modificar la estructura con la que ha funcionado la ENEE y separar las actividades de generación, transmisión y distribución.
Pero la firma presidencial por sí sola no resuelve los problemas que enfrenta la estatal. La reducción de pérdidas, el ordenamiento financiero, la eficiencia operativa y la calidad del servicio serán algunos de los principales aspectos que deberán medirse una vez que la reforma comience a ejecutarse.
Por ello, el siguiente punto de atención será la publicación oficial del decreto y su contenido definitivo.
La sanción llega, además, 29 días después de su aprobación en el Congreso Nacional, un período que mantuvo en espera la entrada en la última fase de una reforma que el Gobierno ha presentado como necesaria para enfrentar la situación de la empresa eléctrica.
Ahora queda por comprobar si lo aprobado por los diputados será publicado sin cambios y, sobre todo, si la nueva estructura será capaz de producir los resultados que se han anunciado para la ENEE y los usuarios del servicio eléctrico.
En el acto participaron el ministro de la Presidencia, Juan Carlos García; el secretario privado de la Presidencia, Luis Castro; el gerente general de la ENEE, Guillermo Peña Panting; el ministro de Energía, Eduardo Oviedo; el ministro de Finanzas, Emilio Hernández Hércules; el comisionado presidente de la CREE, Héctor Corrales; y el subsecretario de Energía, Henry Acosta, entre otros funcionarios.











