• La pequeña fue encontrada en la Ermita de Suyapa junto a una carta en la que su madre expuso las precarias condiciones en las que vivía y explicó el doloroso motivo de su decisión.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Una recién nacida de apenas tres días de vida fue dejada en la Ermita de Suyapa, en la aldea del mismo nombre, junto a una manta y una pequeña carta escrita a mano, en un caso que estremeció al personal de la Policía Nacional y generó conmoción entre la población capitalina.
La bebé fue localizada en el lugar, donde los agentes encontraron también un mensaje atribuido a su madre, quien explicó que tomó la decisión en medio del dolor y las difíciles condiciones en las que, según relató, se encontraba viviendo.
“No tengo un techo donde dormir”
En el escrito, la mujer manifestó su preocupación por el bienestar de su hija y describió la situación de precariedad que enfrentaba.
“Con un dolor en mi alma dejo a mi hija, pero al lado mío va a sufrir. No tengo un techo donde dormir”, escribió la madre.
La nota también incluía detalles sobre el nacimiento de la pequeña.
Según el mensaje, la bebé nació el 9 de septiembre, a las 10:30 de la noche, y durante los días siguientes habría dormido en el suelo debido a que no contaba con un lugar adecuado para vivir.
“Ella nació el miércoles en la noche, 10:30, día 9. Durante esos tres días ha estado durmiendo en el suelo porque no tengo dónde”, se lee en el papel.
La bebé quedó bajo protección policial
El caso fue atendido por agentes de la Regional N.° 5 y de la Unidad Metropolitana de Prevención (UMEP-4), quienes recibieron a la recién nacida y le brindaron protección.
La pequeña permanecía envuelta en una manta cuando fue localizada. Posteriormente, quedó en brazos de una agente policial, mientras se coordinaban las acciones correspondientes para garantizar su seguridad y bienestar.
Senaf evaluará la situación de la menor
La Policía Nacional informó que estableció comunicación con la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), institución que evaluará la situación de la niña y determinará las medidas de protección correspondientes.
Mientras se esclarecen las circunstancias en las que la menor fue dejada en la ermita y se define su situación, las autoridades mantienen a la recién nacida bajo protección.
El caso expone, además, las condiciones de vulnerabilidad que la madre describió en su mensaje y que, según sus propias palabras, influyeron en la dolorosa decisión de separarse de su hija pocos días después de su nacimiento.
















