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Alarma por sarampión en Honduras: Salud vigila más de 200 casos sospechosos y refuerza cerco epidemiológico

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  • SESAL mantiene bajo monitoreo a Cortés, Yoro, Roatán y Utila tras la detección de nuevos casos vinculados a viajeros; autoridades advierten que la enfermedad puede causar neumonía, daños neurológicos, ceguera e incluso la muerte.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – 

La Secretaría de Salud (SESAL) encendió las alertas al confirmar que mantiene una vigilancia epidemiológica activa ante la detección de más de 200 casos sospechosos de sarampión en distintas regiones del país, mientras intensifica las acciones de contención para evitar que la enfermedad se propague en territorio nacional.

El jefe de Vigilancia Epidemiológica de la SESAL, Homer Mejía, informó que los equipos sanitarios realizan un seguimiento exhaustivo de los contactos relacionados con los casos identificados, en un esfuerzo por cortar cualquier cadena de transmisión y evitar un brote de mayores proporciones.

Según detalló el funcionario, la vigilancia se concentra especialmente en los departamentos de Cortés y Yoro, así como en las islas de Roatán y Utila, donde se desarrollan las investigaciones epidemiológicas más recientes luego de la confirmación de nuevos casos asociados a personas que ingresaron al país desde el extranjero.

Mejía explicó que uno de los casos bajo investigación corresponde a un ciudadano italiano que presentó síntomas compatibles con sarampión tras haber recorrido varios sectores de Guatemala antes de ingresar a Honduras, lo que obligó a las autoridades a rastrear a todas las personas con las que tuvo contacto para aplicar medidas preventivas inmediatas.

“Estamos buscando todos los contactos que haya tenido para vacunarlos y evitar tener más casos en territorio nacional”, afirmó el especialista, al subrayar que la prioridad es contener cualquier foco de contagio antes de que se expanda a otras comunidades.

La SESAL recordó que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa y que sus principales síntomas son fiebre alta y sarpullido que inicia en el rostro y luego se extiende al resto del cuerpo. Ante la aparición de estas señales, las autoridades recomiendan a la población usar mascarilla, aislarse y comunicarse de inmediato con los servicios de salud para recibir atención y reducir el riesgo de transmisión.

El jefe de Vigilancia Epidemiológica advirtió además que el sarampión no es una enfermedad menor, ya que puede provocar complicaciones graves como neumonía, trastornos neurológicos, ceguera e incluso la muerte, especialmente en personas no vacunadas, niños pequeños o pacientes con sistemas inmunológicos debilitados.

En ese contexto, Salud insistió en que la vacunación sigue siendo la principal barrera de protección frente al virus y alertó que el esfuerzo de contención podría fracasar si la población expuesta no acude a inmunizarse.

“La contención se puede venir abajo si las personas expuestas no se vacunan, por eso estamos haciendo un llamado a la responsabilidad de la población”, concluyó Mejía.

La aparición de cientos de casos sospechosos vuelve a colocar al sistema sanitario en estado de vigilancia y pone a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades, que ahora buscan evitar que un virus erradicado durante años vuelva a abrir una crisis de salud pública en Honduras.

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