- Las autoridades atribuyen la crisis hídrica a una de las sequías más severas de la última década, descartan conexiones clandestinas en el cauce y confirman que el servicio se distribuirá cada nueve días a partir del 1 de agosto.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) y la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) descartaron este lunes las versiones sobre un supuesto desvío del río Guacerique y anunciaron un nuevo esquema de distribución de agua para Tegucigalpa y Comayagüela, debido a la reducción en la producción provocada por la prolongada sequía que afecta a la capital.
Durante una inspección en la cuenca del río Guacerique, el gerente de la UMAPS, Gustavo Boquín, aseguró que no existen obras para modificar el cauce del afluente ni acuerdos con empresas privadas dedicadas a la comercialización de agua, desmintiendo así los señalamientos que han circulado en los últimos días.
El funcionario también informó que la institución ha sancionado a 17 empresas y particulares por hacer uso irregular del recurso hídrico y advirtió que quienes reincidan enfrentarán multas más severas.
“Con el tema de los sancionados, tenemos 17 entre empresas privadas y ciudadanos ya sancionados, multados debidamente. Se les ha colocado un sticker en sus propiedades donde se dice que se ha sancionado y hacemos el llamado a todas estas personas que fueron sancionadas de no volverlo a hacer porque, de lo contrario, van a haber sanciones más fuertes todavía”, manifestó Boquín.
El agua llegará cada nueve días
Las autoridades confirmaron que, a partir del 1 de agosto, el calendario de distribución de agua potable cambiará de un ciclo de siete a nueve días, como consecuencia de la disminución en los caudales que abastecen los principales embalses de la ciudad.
Boquín explicó que las lluvias registradas durante el fin de semana permitieron incrementar el aporte del río Guacerique de 70 a 180 litros por segundo, pero aclaró que esa recuperación sigue siendo insuficiente frente a la extracción diaria de aproximadamente 450 litros por segundo que se realiza desde la represa Los Laureles.
Añadió que, en un invierno normal, el afluente debería aportar entre 600 y 750 litros por segundo para permitir la recuperación de los embalses y garantizar un suministro estable para la población.
“Esta semana, la última semana de julio, ustedes tienen el horario normal de siete días. Les sugiero que cuando llegue el agua se abastezcan, porque el siguiente envío de agua lo van a tener a partir del primero de agosto. Cuenten nueve días”, explicó.
Refuerzan vigilancia en la cuenca
La UMAPS informó además que mantiene patrullajes permanentes en la cuenca del río Guacerique junto al Instituto de Conservación Forestal (ICF) y las Fuerzas Armadas, con el objetivo de proteger la principal fuente de abastecimiento de agua de la capital.
Asimismo, anunció que se desarrollan investigaciones en sectores ubicados aguas arriba, donde se han detectado posibles afectaciones ocasionadas por invasiones al bosque y prácticas agrícolas no sostenibles, además de la actualización del plan de manejo para fortalecer la conservación del área.
En respuesta a las denuncias ciudadanas, la institución aseguró que no existen conexiones clandestinas en el cauce principal del río y precisó que las estructuras observadas corresponden a construcciones antiguas contempladas dentro del plan de manejo vigente.
Actualmente, la represa Los Laureles se encuentra al 40 % de su capacidad, mientras que La Concepción registra un 33 % de almacenamiento. Por su parte, la fuente de El Picacho mantiene una producción cercana a los 600 litros por segundo.
Finalmente, la AMDC y la UMAPS informaron que las pipas municipales y las contratadas por la institución continuarán abasteciendo de manera gratuita a colonias periurbanas, hospitales, centros de salud, asilos, escuelas y otras instalaciones esenciales afectadas por la disminución en la presión del sistema, al tiempo que reiteraron el llamado a la población a hacer un uso responsable del agua mientras persistan las condiciones de sequía.






