- La falta de lluvias, los altos costos de producción y la ausencia de incentivos amenazan la siembra de granos básicos, mientras productores exigen acciones urgentes del Gobierno para evitar un golpe a la seguridad alimentaria de Honduras.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
La siembra de postrera, una de las principales temporadas agrícolas del país, enfrenta un panorama de incertidumbre ante la falta de condiciones mínimas para garantizar la producción de granos básicos, advirtió el director ejecutivo de la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos (Fenag), José Chacón.
El dirigente del sector agrícola señaló que los productores todavía no cuentan con los mecanismos necesarios para iniciar la temporada con seguridad, entre ellos acceso al financiamiento bancario, seguros paramétricos y programas de respaldo que permitan reducir los riesgos asociados a las condiciones climáticas y económicas.
«No vamos a tener la parte normal de la cantidad de tierra que se siembra para la temporada de postrera. Todavía no tenemos ni un solo programa en este momento que nos permita decir que el productor puede ir a la banca, puede tener un seguro paramétrico, pueda tener todos los elementos necesarios para poder salir adelante. Ahorita no lo tenemos», afirmó Chacón.
Sequía y falta de incentivos golpean al sector agrícola
La advertencia de los productores se produce en un contexto marcado por los efectos de la sequía sobre los cultivos de primera, cuyas pérdidas ya comienzan a evidenciarse en distintas zonas del país.
De acuerdo con el sector agrícola, la reducción en la producción de granos básicos podría generar consecuencias directas sobre la seguridad alimentaria de Honduras, especialmente si las dificultades para sembrar durante la temporada de postrera persisten.
Los agricultores consideran indispensable que el Gobierno implemente medidas que incentiven la inversión productiva y faciliten el acceso a recursos financieros, seguros y otros mecanismos de protección que permitan a los productores continuar con sus actividades.
A los factores climáticos se suman los altos costos de producción y la falta de incentivos, condiciones que incrementan la incertidumbre de quienes dependen de la agricultura para sostener sus ingresos y abastecer el mercado nacional.
Productores exigen medidas antes de que el panorama empeore
Chacón alertó que, sin una respuesta oportuna, la cantidad de tierra destinada a la siembra de postrera podría ser inferior a la habitual, lo que dificultaría la recuperación de las pérdidas registradas durante la primera temporada.
El sector insiste en la necesidad de que las autoridades adopten acciones concretas para respaldar al productor y evitar que las dificultades de financiamiento y los riesgos climáticos terminen reduciendo aún más las cosechas.
La situación plantea un desafío para la producción nacional de alimentos, en momentos en que los agricultores demandan condiciones que les permitan sembrar y garantizar la continuidad de sus actividades.
La incertidumbre sobre la postrera mantiene en alerta al sector agrícola, que espera respuestas del Gobierno para enfrentar la sequía, reducir los costos de producción y proteger la disponibilidad de granos básicos en el país.











